Estoy lúcido y fresco
estoy hecho canción
y me siento de pueblo
porque mi infancia
fue amiga de la hierba fresca
y la sabana
porque mi espíritu es grande
Encuéntrome en silencio ante mis ojos
mirando de perfil
la ventana que aún se encuentra abierta
Este lugar me parece de flores
Ese edificio nunca será nuestro
ni aquel
ni el otro
Las flores sí nos pertenecen
Un día puede ser que nos alejemos
y quedará el Ave María de recuerdo
colgando en las ventanas del viento
y el Padre Nuestro desprendiéndose
de labios en lugares como este
Y morirán otros poetas en París
y otros que en Ginebra
queden para el mundo
Pero aún no sabemos quién logrará
escribir un último poema
Un día puede ser que nos alejemos
desde allá o tal vez más allá
en lo alto o en lo bajo del no sé qué
también puede ser que exista este perro
Mi perro a carta abierta
En lo claroscuro del camino
la palabra nos permite ser comunes
pero hablar nunca está de más
yo sólo escribo para los ciegos
Cuando despierte
contaré la vulgar verdad de mis manos
si alguien desea seguir hablando
de mi parte puede tomar la palabra
es la una y veintidós
He sentido desde siempre
el dulce canto de tu cuerpo
y me sueño palabra
Nombraremos pájaros cantores
nombraremos cuerpos y almas
finalmente después de un rapto
diálogos harán posible nuestro encuentro