Facundo
¿Para qué escribir
divagar o crear?
El sol despertó en el ocaso,
en la oscuridad del sueño
el verbo se desvanece,
porque no hay nada qué decir.
Se ha ido el poeta, el cantante
el vagamundo sin rumbo
pero con destino.
Aquel que un día soñó que podía y
realmente pudo.
El verbo bañado de cotidianidad
La palabra escamoteada
en el velo de la realidad
y la alteridad del ser.
Hasta siempre, Facundo...
Se ha ido
Mi alma llora tristeza blanca
cesó el canto del ruiseñor
yace en el suelo
cuerpo inerte
hoja caída del madrigal
estro convertido en vacío
voz perdida en el silencio
ciega mirada
vaga sonrisa
el fuego se extinguió y
se llevó la quimera de sueños.
La espera
aceras transeúntes
vitrinas semáforos
calles con huecos
rostros malditos
hipócritas seres,
se persignan
La cúpula desgastada
mantiene su altura
Una prostituta
acecha a un cliente
Aún sigo esperando
el abrazo aniquilador
de la realidad.