Exiliado en Londres desde 1965, este lunes 21 de febrero murió
víctima de una septicemia el escritor cubano Guillermo Cabrera Infante, en el
Hospital Chelsea and Westminster, según informaron sus familiares. El
escritor arrastraba serios problemas de salud que motivaron en los últimos
meses varias internaciones.
Cabrera Infante estaba exiliado desde 1965 en
Londres luego de su ruptura con el régimen de Fidel Castro, al que apoyó en
los primeros años de la revolución. Casado con la actriz Miriam Gómez, el
escritor ganó fama y prestigio en la década del 60 y formó parte del boom
de la narrativa latinoamericana de esos años. En 1997 recibió el premio
Cervantes y se mantuvo activo hasta poco antes de su muerte.
Había nacido en 1929 en la localidad de Gibara,
en el este de Cuba y en 1941 fue a vivir a La Habana. Tras iniciar estudios de
medicina los abandonó para dedicarse con fervor a la crítica de cine, al
periodismo, a la literatura y a la vida bohemia de una Habana que era
particularmente sensual por las noches, tal como él mismo contará años más
tarde en La Habana para un infante difunto.
Cabrera Infante fundó la cinemateca de Cuba y la
presidió por seis años. Crítico de la dictadura de Batista, en 1952 estuvo
preso por sus ideas políticas y cuando recuperó su libertad debió escribir
bajo seudónimo para evitar persecuciones. Utilizaba como nombre el de J.
Caín.
Cuando Fidel Castro tomó el poder en 1959,
Cabrera Infante fue designado director del Instituto de Cine y director de un
semanario de cine que salía con el diario Revolución. En 1962 fue
enviado como agregado cultural a Bélgica debido a sus diferencias con el
rumbo que tomaba el gobierno de Castro. En 1965 estuvo por última vez en Cuba
para asistir a los funerales de su madre, pero ese mismo año pidió asilo en
Gran Bretaña y desde entonces vivió en Londres, donde se desempeñó en el
periodismo, la literatura y el cine (trabajó como guionista para John Huston
y para su amigo Losey).
En 1960 publicó la novela Así en la paz como
en la guerra y en 1964 alcanzó popularidad al ganar el premio Pequeña
Biblioteca Seix Barral con Viste el amanecer en el trópico. En 1967
publicó la renombrada Tres Tristes Tigres. Desde entonces había
publicado, entre otras, Mea Cuba, Arcadia todas las noches, Puro humo, Sin
oficio del siglo XX, La Habana para un infante difunto, Cuerpos divinos,
Delito por bailar cha cha cha y Ella cantaba boleros.
Desde Cuba, su amigo el poeta recientemente
excarcelado Raúl Rivero ha declarado que la muerte de Cabrera Infante supone
una “pérdida fatal” no sólo para las letras cubanas, sino para la
literatura en castellano. Rivero reiteró su admiración por la obra de
Cabrera Infante, con quien mantuvo una relación “amistosa y de respeto”
durante los últimos años.
Cabrera Infante fue el autor del prólogo al
poemario Recuerdos olvidados, de Rivero, publicado en España durante
el cautiverio del escritor.
“Es un momento fatal para la literatura cubana y
en lengua castellana, es un vacío enorme”, dijo Rivero, quien además
lamentó el desconocimiento de la obra de Cabrera Infante en Cuba y recordó
que, desde 1963, cuando se publicó en la isla Oficio del siglo XX, no
se ha editado ninguna de sus obras en el país.
El editor español Juan Cruz también lamentó la
muerte del escritor. “Cabrera Infante introdujo el ritmo del español cubano
en la literatura de su tiempo”, dijo Cruz, periodista y director de
Coordinación Editorial y Comunicación del Grupo Santillana. “Fue un
artista que cambió por completo la manera de narrar, y que hizo a la
melancolía por la pérdida de su tierra, Cuba, una nueva patria”, aseguró.
“Es imposible pensar en Cuba, en la Cuba de
cualquier tiempo, sin entender que en cualquiera de las cubas está la Cuba de
Cabrera Infante. Fue un hombre dedicado por entero a la literatura, capaz, sin
embargo, de abandonar ésta a favor de la identidad de su pueblo”, añadió
Cruz.
Los restos del escritor cubano Guillermo Cabrera
Infante permanecerán en la capital británica “hasta que puedan volver
algún día a una Cuba libre”, según ha afirmado su viuda, Miriam Gómez.
Cabrera Infante será incinerado en Londres.