Monte Ávila difunde literatura indígena venezolana
Sekesekeima, el violín mágico, de Antonio Lorenzano, primer título de esta colección bilingüe.
El sábado 9 de abril fue presentado, en los espacios del Centro
de Arte La Estancia, en Caracas, el libro Sekesekeima, el violín mágico, primer
título de la nueva colección de Monte
Ávila Editores Latinoamericana, “Warairarepano”,
que bajo la coordinación de Beatriz Bermúdez Rothe y Rafael Rodríguez
Calcaño publica literatura indígena en volúmenes bilingües e ilustrados y
que está dirigida, principalmente, al público lector infantil y juvenil.
Las palabras de presentación estuvieron a cargo de
Esteban Emilio Mosonyi. Después de concluido el acto, la cantautora venezolana
Fanny Fuguet ofreció un interesante espectáculo musical infantil, con
canciones, adivinanzas y juegos relacionados con el asombroso mundo indígena
venezolano.
Sekesekeima, el violín mágico, cuento warao
original del chamán y violinista Antonio Lorenzano (de la comunidad de
Winikina, Delta Amacuro), narra la historia de Naku, un mono negro que encanta a
todos los animales de la selva —inclusive los más fieros y temibles— con
las maravillosas notas de su violín. Cabe destacar que las ilustraciones son de
la diseñadora y fotógrafa María Isabel Hoyos y la versión de la historia, en
warao, es responsabilidad del antropólogo venezolano Esteban Emilio Mosonyi.
De 41 páginas, el libro está acompañado por un
disco compacto en el cual el lector podrá escuchar el cuento en la voz de Eli
Bravo (español) y Esteban Emilio Mosonyi (warao), acompañados en la música
por el mismo Antonio Lorenzano y por Alberto Arvelo (hijo). Además, se agregó
en el disco una pieza que cuenta la historia de los warao, también narrada por
Bravo.
Warairarepano, que significa en lengua
caribe-costeña “gran montaña” (referida al Ávila), capta, por primera
vez, las múltiples dimensiones de las literaturas indígenas nacionales, con el
propósito de acercar a los niños, jóvenes y público de otras culturas a lo
más selecto del imaginario indoamericano y, además, dar a conocer la
luminosidad de la palabra ancestral indígena, la cual manifiesta una vitalidad
incomparable en todas y cada una de las narraciones que serán presentadas.
Para 2005 se tiene previsto la presentación de los
primeros 10 títulos de la colección, entre los cuales se encuentra Tü
wunuulia wüñáséemuyúkó atu’ma (El árbol que daba sed), de Miguel
Ángel Jusayú.