En el 101r aniversario de su nacimiento, el mundo entero recuerda al premio Nobel de Literatura 1971. En Chile proponen bautizar con su nombre un teatro y un aeropuerto, y en Londres se anuncia la preparación de una ópera basada en Ardiente paciencia, la novela de Antonio Skármeta sobre la figura del autor de Residencia en la Tierra.
El pasado 6 de julio, el poeta argentino Juan Gelman recibió en La Moneda, de manos del presidente chileno Ricardo Lagos, el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2005, que le ha sido concedido por decisión de un jurado en el que participaron José Weinstein, ministro de Cultura de Chile; José Miguel Oviedo, crítico peruano; Hernán Loyola, experto nerudiano, y el escritor argentino Mempo Giardinelli.
El premio, dotado de 30.000 dólares junto a una medalla y un diploma, busca distinguir la trayectoria de un autor cuya obra se considera un aporte notable al diálogo cultural y artístico de la región. La primera edición del premio, el año pasado, recayó sobre el escritor mexicano José Emilio Pacheco.
El evento fue aprovechado por Gelman para retractarse de unas declaraciones emitidas por él en 1970 para la revista Ercilla, en la que calificó a Neruda de derechista y dijo sentir “lástima que en los últimos años se repita poéticamente y políticamente”.
“Dije que era un derechista y eso fue un grave error. El contexto fue la década de los 60, cuando estallaron revoluciones culturales en no pocos países de Occidente, protagonizadas por jóvenes que exigían la imaginación al poder (...). Ante esa inopia desolada, se alzaba la revolución cubana triunfante y muchos ingresamos en movimientos guerrilleros, porque deseábamos ardientemente, como Neruda para Chile, que la justicia imperara en Argentina. Mi crítica a su situación política era tan sincera como su ‘Oda a Stalin’ y tan equivocada como su ‘Oda a Stalin’ ”.
Luego, el escritor habló de los méritos literarios de Neruda. “En Buenos Aires lo criticaron círculos áuricos de la literatura por escribir poesía política (...), como si Darío, Dante, Shakespeare o Catulo no hubieran escrito poesía política, como si el único tema de la poesía no fuera la poesía y no se pudiera hablar de todo, hasta de amor. Neruda escribió algunos de los poemas de amor más extraordinarios de la poesía universal. Fue un marinero de los misterios del amor, y del misterio de los despojados”.
“Este premio es justamente eso: un paso hacia el futuro, no lo esperaba para nada. Lo recibo conmovido y siento que es, sobre todo, un reconocimiento a la poesía que surge de las entrañas de nuestra lengua y de nuestra región (...). El poeta Neruda escribió palabras con sangre entre las sílabas, como dijo de los nombres que bautizan los cerros de Valparaíso. Su tinta y su tintero nunca fueron ajenos al temblor humano, a diferencia de bellezas marmóreas, como las que abundan en obras como las de Octavio Paz. Su poesía perdura en el tiempo porque fue escrita con sangre”, dijo Gelman.
Nacido en Buenos Aires en 1930, Gelman cuenta con una prolífica obra traducida a más de diez idiomas y con importantes reconocimientos, como los premios Nacional de Poesía en Argentina 1997, Juan Rulfo 2000 y Reina Sofía 2005. Salió de Argentina en 1976, durante la dictadura militar, y luego de residir en Roma y París se radicó en México.
El presidente de Chile, por su parte, valoró el hecho de que el premio se estuviera entregando en esta oportunidad al autor argentino: “En Gelman y Neruda se entrelazan una forma de mirar, sentir y amar una América nuestra. Al hermanarse estos escritores de esa manera, hermanan también, cada día más, a Chile y Argentina”.
Días antes de la entrega del premio, Gelman visitó la casa de Neruda en Santiago, La Chascona, y se trasladó al balneario Las Cruces, en la costa del Pacífico —120 kilómetros al suroeste de Santiago—, para visitar al poeta chileno Nicanor Parra.
La entrega del premio fue una de las actividades programadas para recordar al vate en sus 101 años, cumplidos este martes 12 de julio. Los chilenos recordaron a Neruda con actividades para resaltar la universalidad de su obra, organizadas en sus casas-museo de Isla Negra, Valparaíso y Santiago.
Desde el domingo 10, miles de personas acudieron a esas casas para rendir homenaje al poeta, quien nació en la sureña localidad de Parral el 12 de julio de 1904, mientras en otras del mundo también se le rindió homenaje al hombre y a su obra.
En la casa museo La Sebastiana, el artista Francisco Velasco Martner inauguró la serie de pinturas titulada “Fragmentos”. La muestra es un regalo del artista, quien vivió en La Sebastiana junto a sus padres (la destacada artista María Martner y el doctor Francisco Velasco) y Neruda gran parte de su infancia y juventud.
Además, la casa de Valparaíso abrió sus puertas gratuitamente a todo el público hasta las 5:30 de la tarde. Y, en Santiago, la danza fue protagonista de la celebración en La Chascona. El festejo principal consistió en la presentación del premiado ballet Carne de aire, cuya coreografía, creada por Gigi Caciuleano, director del Banch, está ligada a la obra del escritor, además de incluir algunos de sus poemas.
El mismo 12, un grupo de parlamentarios de la Concertación propuso en el seno de la Cámara rebautizar el aeropuerto de Santiago para que lleve el nombre de Neruda. La iniciativa, según explicó el diputado socialista Carlos Montes, es que el lugar que marca la entrada a Chile tenga el nombre de alguien representativo de la cultura de ese país. “Creemos que el principal aeropuerto del país debería estar asociado a un figura de envergadura mundial”, dice.
La idea es rendir un tributo al autor del Canto general y, además, potenciar a Chile como país de vates. “En el espíritu de esto está pensando también en ponerle a otros aeropuertos nombres de poetas. Por ejemplo, se piensa en el nombre de Andrés Sabella para el aeropuerto de Antofagasta”, explica, y agrega que es importante “destacar parte de nuestra historia, de nuestra personalidad”.
El aeropuerto santiaguino se llamó tradicionalmente Pudahuel, por el municipio en el que está ubicado, pero durante el régimen militar (1973-1990) se le bautizó Comodoro Arturo Merino Benítez, en recuerdo del fundador de la Línea Aérea Nacional (LAN Chile), la primera aerolínea chilena. Para no olvidarse de Merino Benítez, los diputados propusieron que un tramo de la autopista que comunica a la capital chilena con el aeropuerto lleve su nombre.
Los parlamentarios que propician esta iniciativa son Enrique Jaramillo, Carolina Tohá, Guillermo Ceroni, Enrique Accorsi, Esteban Valenzuela, Eugenio Tuma, Iván Paredes, Pablo Lorenzini y Carlos Montes.
Igualmente, en Talca se estudia la posibilidad de bautizar el teatro local, que está a punto de ser inaugurado oficialmente, con el nombre del autor de Odas elementales. La propuesta es analizada por el Consejo Regional y cuenta con el apoyo del intendente del teatro, Jaime Hermosilla, quien manifestó su satisfacción con la idea y abogó por que la iniciativa llegue a buen puerto.
En Londres, este miércoles 13 Plácido Domingo anunció que interpretará a Neruda en una ópera del compositor mexicano Daniel Catán. La obra, que será compuesta en español, se basará en la novela Ardiente paciencia, del novelista chileno Antonio Skármeta, y se estrenará en la Ópera de Los Ángeles en 2009.
Domingo estará acompañado por el joven tenor mexicano Rolando Villazón —en el papel del cartero—, a quien calificó de “gran artista” y dijo ver en él a su “hijo artístico”. Agregó que Villazón “es una de esas voces maravillosas que están surgiendo en Latinoamérica”, y alabó el desempeño del tenor peruano Juan Diego Flórez.
Catán ha compuesto obras líricas basadas en otros textos famosos, como Florencia en el Amazonas (1996), que toma como base El amor en tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez. También La hija de Rappaccini (1991), y su última composición Salsipuedes, una boda del Caribe (2004), con libreto de Eliseo Alberto (Cuba) y Francisco Hinojosa (México), en la que reconoce la influencia de los compositores cubanos Amadeo Roldán y Alejandro García Caturla.
En cuanto a la ópera sobre Neruda, Catán explica que, cuando escribía Salsipuedes, Domingo le manifestó su deseo de estrenar una ópera compuesta por él. “Como estaba comprometido con Houston, decidimos esperar y hacer un proyecto nuevo. Uno de los más cercanos a mi sensibilidad era Il postino, con Neruda como personaje. Su poesía es la de mi juventud, y mi adolescencia estuvo muy marcada por su obra. Ahora creo que tengo la madurez para abordar el tema. Sugerí Ardiente paciencia y me comuniqué con Antonio Skármeta. Desde allí ha sido una buena noticia tras otra. A Plácido le encantó la idea y dijo que él quería hacer a Neruda. Y Rolando Villazón se identifica mucho con el papel de Mario”.
El compositor agregó que las sopranos Verónica Villarroel y Cristina Gallardo-Domas serán “definitivamente” consideradas para la obra, aunque el elenco no ha sido completamente confeccionado.
Fuentes: El Mercurio,Terra Actualidad,EFE,Pueblo en Línea,El Mostrador,La Segunda