El escritor francés Claude Simon, Premio Nobel de Literatura 1985, considerado uno de los fundadores de la Nouveau Roman, grupo que integró junto a Alain Robbe-Grillet, Michel Butor y Marguerite Duras, murió en París el miércoles 6 de julio a los 91 años de edad.
Nacido el 10 de octubre de 1913 en Tananarivo (Madagascar), Simon luchó juntó a fuerzas republicanas en la Guerra Civil española, experiencia reflejada en dos de sus libros, El Palacio, de 1962, y Las Geórgicas, de 1981, y fue soldado de un regimiento de caballería en la Segunda Guerra Mundial.
Las Geórgicas es una de sus obras más complejas y celebradas. A la vez poema, epopeya y novela, el escritor ofrece en ella tres imágenes de la guerra a lo largo de dos siglos y tres personajes principales, uno de ellos él mismo, un tercero llamado O., directa evocación de George Orwell, y de su visión del enfrentamiento entre comunistas y anarquistas en la Barcelona de 1936.
Testigo de la desbandada del Ejército francés en 1940 junto con su batallón de caballería y prisionero luego en un campo alemán, Simon logró escapar y huir al sureste francés, entonces zona libre, donde compró una propiedad en Salses, cerca de Perpiñán. Allí se convirtió en un viticultor amante de la pintura y la fotografía, antes de dedicarse a la literatura.
Pese a que los especialistas encuentran en ellas las primicias de sus obras maestras, Claude Simon nunca dio mucho valor a sus primeras creaciones, Le Tricheur, escrita en 1941 y publicada en 1946, y La corde raide (1947), de carácter autobiográfico. Siguieron Gulliver (1952) y Le Sacre du Printemps (1954) hasta que, mediada la década de los años 50, uno de sus manuscritos llegó a las manos de Alain Robbe-Grillet, consejero literario de Las Ediciones de Minuit, sello al que Simon se mantendría unido hasta su muerte.
Con Robbe-Grillet participó del grupo fundador del movimiento de la Nouveau Roman, que renovó la literatura francesa y extendió también a otras regiones su influencia, que integraban entre otros Duras, Butor, Nathalie Sarraute, Samuel Beckett y Jean Ricardou.
Simon es autor, entre otras obras, de La Route des Flandres (1960), L’Histoire (1967), Orión ciego (1970, ilustrado por Joan Miró), Tríptico (1973) y Lección de sociales (1975). Su obra más reciente es Le Tramway (2001), en la que evocó sus años de infancia y la vejez.
Cuando le llegó el Premio Nobel, en 1985, no era un escritor muy famoso en Francia, aunque ya había recibido varios premios nacionales, como el de la Nouvelle Vague, en 1960, por La Route des Flandres, y en 1967 el premio Médicis, por L’Histoire.
El sábado 9, el ministro de Cultura francés, Renaud Donnedieu de Vabres, rindió homenaje a Simon, a quien calificó de “figura esencial de la novela contemporánea y uno de los escritores más reconocidos de su tiempo, en Francia y en el extranjero”. De Vabres destacó también que “el rechazo de las convenciones, o más bien la originalidad fundamental del hombre, son el corazón de su obra, el resorte de su creación”.
Fuentes: ANSA,EFE,El Mundo,Terra Actualidad