Letras
Salvaje

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Trópico

Ha comenzado a sonar la campana del témpano que deambula por selvas tropicales, se derrite el agua y tu figura labrada aparece. Ya estás en ese preciso lugar, donde exóticos pájaros fornican en tu nombre. Las estrellas descubren sus senos derramando una leche tibia que cae como llovizna de medianoche. Todos se embriagan y corren desaforados, la orgía comienza, la selva tiembla: algo inesperado ha comenzado. El candombe de la magia seduce cada contacto, los peces oscuros cobran vida. Y una cadencia insuperable recorre el río por arriba y por abajo. Hojas múltiples aceleran la fotosíntesis y crecen desmesuradas cobrando formas humanas para que todos los seres vivos puedan disfrutar la presencia del tiempo que se tiende en hamacas a descansar. Los minutos se detienen, ya está todo listo, y para qué te visto, si vas desnuda: pirañas sonámbulas muerden tu carne y una carnicería de orgasmos retumba sobre colchones de esmeraldas.

 

Feraz

El durazno se parte en medio de la jungla
cruje el carozo y retoma el sendero
y se abre encendiendo fuegos verdes:
despierto orgulloso y bostezo
y contemplo el espacio sin lugar.
Lanzo el delgado cordel sedoso
y se convierte en amarra, en puerto,
en desesperados ojos de mar abierto.
Rastreo tus semillas amazónicas
observo brotar el humo blanco del barro
seleccionado con manos de alfarero.
El durazno se esfuma en la bruma,
se aparean las flores de la selva
sexos enfermos de colores audaces,
pistilos del alma arremeten
contra el vendaval de clorofila enamorada,
cabalga un luminoso corcel
chorrea el semen urgente, decapita estrellas.
El rastro de las semillas esparcidas
marca el reguero de la sangre confundida:
elabora corcheas, fabrican pigmentos,
brotan soles, desarrollan encuentros.
Aparecen bestias y gnomos y duendes
y gárgolas y se gestan criaturas adiestradas.
El rostro de la selva es asesinado
Por una cuchillada de luz
segmenta orígenes:
selecciona muslos, aprisiona los senos
y succiona la fresca leche del suplicio.

 

La casa de las palmeras

La casa de las palmeras flota
sobre tus ojos:
tiene la esencia del mismo amor.
Como las tardes de aquella vida,
como los crepúsculos de aquella historia.
El lugar donde crece tu imaginación
tiene el sentido de la vida
y mi vida viene de tu sangre
y de ella crezco hacia el universo
y del universo regreso con estrellas.

 

(sin título)

El pobre muerto de hambre
solloza la desesperanza
la sonrisa partida
abusada.
El alma gastada
gime ante la impotencia
¿Ya no tengo poesía?
¿O sólo me encuentro esperando?
Agazapado en la penumbra
observando el paso del hombre
sobre la tierra
contemplando los destrozos cotidianos.
¿Qué le puedo aportar al mundo con mi letra?
Esa es mi pregunta.
No lo sé:
es mi respuesta.
Pero escribo porque escribo
porque me encuentro parado
con la bendición de estar vivo,
y ofrezco mis palabras
para aquel que quiera tomarlas
Nada podrá detener esta marcha
hacia el ocaso de todos los olvidos
pero quedará en la memoria
cada gota de la tinta
para que todos puedan ver
el vuelo de la gloria
en un acto
eterno.
Amor.