El jurado del Primer Premio Policlínica Metropolitana de Cuento para Jóvenes Autores, conformado por Plinio Apuleyo Mendoza, Milagros Socorro e Ildemaro Torres, decidió por mayoría que el galardón recayera sobre el cuento “Dalila es tango”, del narrador venezolano Orlando Verde. Socorro y Torres elogiaron la calidad narrativa del relato ganador, así como “su efecto conmovedor, su construcción lúcida y plena de sentido”.
Igualmente, el jurado indicó que, tras recibir más de 120 originales, dado el elevado nivel de una significativa parte de los cuentos en concurso, era menester destacar a doce de éstos con menciones especiales. Así, los cuentos y autores con menciones honoríficas son: “La vida, un boxeo”, de Adriana Ramírez Pabón; “El hotel de la calle 33, ése que luego llamarían Cervantes”, de Héctor Torres; “Alkaseltzer, monamour”, de Sergio Márquez Galíndez; “Una campanada por la sucesión de Fibonacci”, de José Gregorio Parada; “Añicos”, de Carlos Eduardo Russo; “Camino a las parras”, de Yady Campo Ramírez; “El destino anaranjado de David”, de Plácido Pignataro Belgrave; “Las hormigas”, de Caín Marín Laya; “Juan Bautista”, de María Cristina Soriano; “La cera”, de Liliana Zambrano Morales; “Accidentes caseros”, de Frank Yépez Castillo; y “A uno y a varios metros de ti”, de Nathali Gómez Moscoso.
Oriundo de Maracay y residenciado en Amberes (Bélgica), Verde nació en 1977 y es autor del compendio cuentístico Mondo Bizarro, que mereció mención de honor en la Bienal de Literatura Ciudad de Cumaná en 2002. Un año antes recibió el primer premio del X Concurso Nacional de Cuentos Pedro R. Buznego. Ha participado en varios talleres de creación literaria, como el coordinado por Ángel Gustavo Infante en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg) durante 2000.
En Amberes, donde reside, Verde colabora con diversas publicaciones literarias, revistas electrónicas y programas radiales. Apenas enterado del resultado, el joven narrador dijo que la noticia es “una de las alegrías más inesperadas de mi vida (...), pegué un grito de emoción que hizo protestar a mis vecinos y cuando llamé a mi mama (desde Bélgica a Venezuela) pegó un grito que debió haber hecho protestar a sus vecinos también. Ese bello y sabroso grito de mi madre en el teléfono aún se me repite en la cabeza”.
Además del proyecto de la versión impresa del relato y de un diploma, Orlando Verde recibirá 6 millones de bolívares como dotación. Voceros de la Policlínica Metropolitana señalaron que esperan próximamente editar un volumen con el cuento ganador y los doce que recibieron menciones de honor. Igualmente, sus autores recibirán un diploma de reconocimiento por su destreza narrativa. Todas las premiaciones serán entregadas en septiembre de 2005, en un evento especial.
Fuente: Ficción Breve Venezolana