Letras
e-affair

¡Comparte este contenido! Compartir en Facebook Compartir en X Compartir en WhatsApp Enviar por correo
Tomado de la columna “Mariana y tus problemas”, diario Último Siglo (edición vespertina) del día 5 de septiembre de 1997:

Querida Mariana:

Hace 16 años (parece mentira, ¡cómo pasa el tiempo!) uní mi vida por medio del sagrado vínculo del matrimonio a la de la persona con la que, en ese momento sublime, pensaba y aún ahora pienso deseo pasar el resto de mi vida. Todavía unos muchachos nos conocimos, pasamos por el noviazgo de rigor y nos casamos luego, a pesar de los factores en contra. Por supuesto, no todo ha sido un jardín de rosas, se nos han presentado las dificultades usuales en estos casos (problemas de finanzas, celos, desconfianza...) pero hemos salido adelante, a pesar de todo y de todos.

A este punto, yo consideraba que nuestra unión ya estaba firme, por lo cual había llegado el momento, junto con la familia, de disfrutar lo logrado a través de los años —mal no nos ha ido, caramba— ya que, aparte de los problemas cotidianos (como el alto costo de la vida, la educación de los muchachos) nada más perturbaría la paz del hogar y llegaríamos a viejos, tal vez sin dientes, con artritis, tal vez sordos, achacosos... pero juntos. ¿Quién iba a imaginarse que un aparato (encima hay que pagarlo por cuotas —¡mi Dios!— porque es carísimo) se interpondría en la armonía del hogar? Pues sí, el computador llegó para quedarse (mandado por el Niño Jesús... ¡sí, cómo no!) ocupando un lugar especial tanto en la casa, como en nuestras vidas. Y ya nada ha vuelto a ser lo mismo.

De entrada significó sólo un artefacto más, que acompañaba al televisor, el horno microondas y el VHS. Pero sin darme cuenta, él, acompañado por su cómplice Internet, se convirtieron en mis rivales.

Mi pareja, desde que empezó a navegar (¡yo me estoy ahogando!) ha presentado un cambio radical: se sienta frente a ese aparato a comunicarse (y a veces a chatear, me dice) con otras personas que nadie sabe cómo son, dónde viven, qué hacen... ¡deben ser corruptos, ociosos, degenerados! —¿será que no tienen oficio?—, esta costumbre ha llevado a que descuide sus labores habituales, y lo que es peor, a no prestarme sino la mínima e indispensable atención. Me dominan los celos, ¿con quién carrizo estará comunicándose ahora?; cuando me asomo a su cuarto (sí, Mariana, los tres niños duermen en una sola habitación, y la de él ¡es privada!) siempre los encuentro juntos: ese bicho siempre encendido (de la forma en que deseo y añoro que mi cónyuge esté) por lo cual, de una manera sutil, se ha ido vulnerando poco a poco nuestra intimidad.

Al momento de reclamar, la única respuesta que obtuve fue que es sólo un entretenimiento. Además, ¿no éramos los únicos en el edificio que no lo teníamos? ¿Los muchachos no nos tenían locos con eso? Entretenimiento fue para mí al principio, pero ahora mi impresión es que este dispositivo representa un peligro potencial, ¿habrá forma de meterle un virus de esos que dicen que les da —algo así como un CompuSida—, a ver si se daña? La inseguridad está acabando con mi tranquilidad, ese perol, con mi matrimonio.

Le suplico me aconseje, ya no soporto más, ¿qué puedo hacer? Sólo me falta dar un ultimátum —el cual temo— porque me lo dijo claro: no abandonará el computador, ni Internet (¡es mi único vicio, déjame en paz!) ni por mí, ni por nada.

Ser humano internet_silucionado.

***

De: Alcira/Julio <garciafam@cielonet.com>
A: Juan Ordoñez <juanord123@telna674.tn.net>
Asunto: Primera vez
Fecha: 31/12/96 , 11:53 p.m.

Panín:

¡Finalmente estoy conectado! Ya me estaba aburriendo de los jueguitos que trae la PC (además, me canso ganzo de jugarlos en la oficina, donde tengo con quién). Esto es arrechísimo... entre otras cosas que encontré, está la prensa, imagínate, dejar de cargar ese papelero tan ladilla... además, existen en el Web cualquier cantidad de sites referentes a Astronomía, ¡tantos, que nunca me da tiempo de verlos! ¡Coño! Me llaman para el cañonazo. Espero que mañana sea el último día de hallacas y colesterol (lo tengo a millón) y empiece a tener tiempo para la net, lo cual no quita que nos echemos los últimos palitos de estas fiestas.

Julio.

 

De: Alcira/Julio <garciafam@cielonet.com>
A: Juan Ordoñez <juanord123@telna674.tn.net>
Asunto: Saludo
Fecha: 10 /01/97, 11:05 p.m.

Esperando ya te hayas recuperado de diciembre (aunque el bolsillo sólo revivirá el 15, a fuerza de respiración artificial), te saludo. Estoy metido de lleno en esto y me encanta. ¿Sabías que existe un grupo electrónico de Astronomía? Al principio me daba culillo, pero poco ha poco he ido conociendo panas con afinidades como las mías. Uno de ellos es mujer, se llama Rosa, y estamos en contacto para ver si algo cae, ¿no crees tú? (¡Hasta para eso es buena esta vaina! Tengo que acostarme... estoy muerto. Chao,

Julio.

PD: Lo único que temo es la factura de CANTC.

 

De: Alcira/Julio <garciafam@cielonet.com>
A: Juan Ordoñez <juanord123@telna674.tn.net>
Asunto: Prueba
Fecha: 20/02/97, 06:50 a.m

Esta es mi primera vez en Internet. Al enemigo hay que conocerlo, única razón por la cual me atreví a poner las manos sobre esta porquería de máquina (si esto es progreso, volvamos al oscurantismo, ¡y que muera BillGates!). Claro, sin ti no hubiese sido posible (no sabía nada de esto, ni quería saber), necesitaba alguien que me pusiera las pilas. Desde que Julio compro esta bicha, ya no me presta ninguna atención (sobre todo en las horas nocturnas, que son las únicas que nos quedan en el día). ¿Y el fin de semana?, te preguntarás tú. Pues, el fin de semana, se sabe cómo es: comprando, planchando, limpiando, cocinando y muchas cosas que terminan en ando, menos la que empieza en tir. Es inconcebible que después de tantos años (casi la mitad de mi vida) se me presente a mí esta situación, yo que creí que era suficiente suplicio lidiar con los amigotes, la televisión (algún día realizaré mi sueño prendiéndole fuego) y el trabajo. La diferencia es que los anteriores (a excepción de la TV) pegan por rachas, esto con el computador como que va para largo.

Bueno, ya fue suficiente. ¿Me avisas si llega?

Alcira.

 

De: Juan Ordoñez <juanord123@telna674.tn.net>
A: Alcira/Julio <garciafam@cielonet.com>
Asunto:Re:Prueba
Fecha: 20/02/97, 09:23 p.m.

Por supuesto que me llegó. ¿Vio qué fácil es? El computador no le estalló en las manos, ¿verdad? Me parece una maravilla todavía (sé que tiene mala cara, comái) lo fácil y rápido que pueden comunicarse las personas por este medio. Como aquí no podemos contar ni con TIPOSTEL ni con CANTC (bueno, lamentablemente para esto dependemos de ellos), el e-mail es la solución ideal. Con respecto al compadre... ¿a usted no le parece que bastante que se jode, como para que no le deje tener ningún entretenimiento? A mí me consta que todo lo hace por usted y los muchachos, ¿de qué se queja? Tenga cuidado, no vaya a ser que le salga el tiro por la culata. Saludos, un beso al ahijado,

Juan.

PD: Attached (anexo) le mando lugares en la red que puede visitar. Inténtelo, verá que pronto, junto al compadre, se sentará para entrar en el Web.

 

De: Alcira/Julio <garciafam@cielonet.com>
A: “R.C.” <1657_8kfb@netmol.com>
Asunto: Hola
Fecha: 01/03/97, 10:45 p.m.

Amiga:

Finalmente encontré en el web la información sobre la CyberConstelación de la que nos mailiamos la vez anterior. Disculpa que no te haya escrito, pero estoy full de trabajo.

Confío en que pueda conocerte este fin de semana, si logro darme una escapada aquí en la casa, ya que mi mamá no se siente muy bien. Si hay posibilidades concertamos la cita por este medio. Esperando este encuentro,

Julio.

 

De: Alcira/Julio <garciafam@cielonet.com>
A: Juan Ordoñez <juanord123@telna674.tn.net>
Asunto: Otra vez...
Fecha: 02/03/97, 06:25 a.m.

Compadre:

Me metí en las carpeticasRecibidos y Enviados, y por fin pude ver cómo mantiene su correspondencia el susodicho. Hay cantidad de cosas que no entiendo (información en inglés) pero sí, encontré una dirección repetida sospechosamente. Una tal R.C., a la que le dedica mucho tiempo (¡y le hace creer que vive con su mamá, que descaro!, ¡ni que viviera en un cementerio!). Me convencí, ahora no hay duda, sé que está buscando algo, ahí hay jujú. Por ahora, te pido que me enseñes a eliminar un mail, no quiero que a esa belleza se le ocurra ni por casualidad creer que yo le sigo los pasos —¡y cuidaíto usted con una cosa!—, cuando él va, ya yo vengo, o ¿cómo cree usted que han sido todos estos años? Ni la Yajaira (el nombre la delata, p...), ni la gocha aquella (a pesar del tetero) pudieron conmigo y no voy a dejar que lo haga una máquina. Aquí seguiré, luchando hasta con las uñas,

Laco Alcira.

 

De:R.C. <1657_8kfb@netmol.com>
A: Alcira/Julio <garciafam@cielonet.com>
Asunto: Dirección Errada...
Fecha: 02/03/97, 08:15 p.m.

> Amiga:
> Finalmente encontré en el web, la información sobre la CyberConstelación de la que nos
> mailiamos la vez anterior. Disculpa que no te haya escrito, pero estoy full de trabajo.
> Confío en que pueda conocerte este fin de semana, si logro darme una escapada aquí en la
> casa  ya que mi mamá no se siente muy bien. Si hay posibilidades concertamos la cita por este
> medio. Esperando este encuentro,
> Julio.-

Le informo que este mensaje está mal dirigido. Soy nuevo en esto, pero es la primera vez que recibimos mensajes de esa dirección electrónica. Mi esposa, que sabe un poco más que yo, se extrañó sobremanera al leerlo, y le pareció prudente que lo envíe de vuelta, recomendándole especialmente que debe tener mas cuidado a la hora de enviar sus mensajes.

Esperando consiga la dirección correcta,

Carlos G., un amigo internauta.

 

De: Alcira/Julio <garciafam@cielonet.com>
A:ROXER de Vzla - DepFin <carg@celtel.rox.com>
Asunto: Teatro
Fecha: 15/05/97 09:15 p.m.

¡Qué buena la obra! Tití Pazo se bota... y pensar que hasta ahora había sido injusta con ella, porque en T.V. lo que la ponen es a mostrar (bueno, aunque está viejona, tiene con qué, ¿no?). Luego del teatro, Pelu, Annely y yo capuchiniamos en Papagayo, y conversando me tocó reflexionar sobre la casualidad que nos puso en contacto a ti y a mi: un e-mail mal dirigido (¿estás seguro no era para tu casa?) que me devolviste y con el que yo, a la vez, no supe qué hacer, me hubiera encantado haberlo hecho llegar a su destino. Se me ocurre, dentro de mi ignorancia, que con el enredo que tiene CANTC, que llamas a una persona y te atiende otra, pueda ocurrir algo similar en esto del correo electrónico, (¡imagínate, con tantos usuarios que dicen que tiene y de todas partes del mundo!). Desde que nos conectamos me agradó tu conversación, ¡y es que tenemos tantas cosas en común!: la cocina árabe (no hay nada como un buen Tabule), ir al Junquito (a mi esposo le parece super-ordinario, no se ha visto en franelilla, tomando cerveza y viendo TV), Javier Solís y las películas de la época de oro del cine mexicano —¡qué bellos esos despechos y amores imposibles!—, además del teatro y quizás muchas otras cosas que no hemos tenido tiempo todavía de averiguar.

¡El cielo es el límite! Ahora la distancia no impide hacer amistades, ya que no hay que trasladarse, no se corre peligro (bueno, de cualquier forma... no siento que corro riesgos contigo, ¡todo lo contrario!) . Desde que estamos en contacto me siento menos sola, emprendo los días con más ánimo. ¡Qué maravilla la electrónica! Por cierto, ¿no te parecen injustas las críticas al pobre BillGates? ¡Deberían canonizarlo, mas bien!

Bueno, lamentablemente debo dejarte, aquí mis hijos pelean y no se acaban de acostar a dormir... cuídate,

Alcira.

 

De:AROXER de Vzla - DepFin@ <carg@celtel.rox.com>
A: Alcira/Julio <garciafam@cielonet.com>
Asunto: Re:Teatro
Fecha: 16/05/97, 12:02 p.m.

Haciendo un huequito en la rutina para responderte... me llena de alegría cada vez que me llega uno de tus mails. Me alegro que disfrutaras Ovación, verla fue uno de mis últimos y limitados placeres. Es hora de almuerzo, los compañeros devoran lo que traen de sus casas. ¡Ah! si mi esposa fuese un ama de casa (como tú) tal vez me traería lo propio, pero ella está tan ocupada siempre, no llega a la casa antes de las 10 pm, y desde hace aproximadamente dos meses, los fines de semana, tiene que cuidar a su abuelita que se enfermó de repente en Maturín (le he dicho infinidad de veces que se la traiga, pero la viejita se quiere morir en su casa, tú sabes cómo son ellos). Estoy cansado de Mac-cosa, Tuturos, y toda esa basura, que además de mala, es cara. Fíjate que al final de la quincena sólo me alcanza para un perro de carrito.

Pienso subir al Junco este fin de semana, aunque sea solo, para respirar aires distintos, me está haciendo falta... te parecerá una tontería, pero esta agitada ¿vida? ni siquiera permite tiempo para reflexionar respecto a cómo le están marchando a uno sus cosas...

Saludos,

Carlos.

 

De: Alcira/Julio <garciafam@cielonet.com>
A:ROXER de Vzla - DepFin <carg@celtel.rox.com>
Asunto: Buscándote
Fecha: 20/05/97, 10:35 a.m.

Logré que me llevaran al Junquito este fin de semana —me extrañó tanta complacencia, pero bueno, un punto a mi favor— y estuve todo el tiempo pendiente de ti: cada vez que veía a un hombre solo me preguntaba: ¿será Carlos? Engordé como un kilo entre el chicharrón y la morcilla (¡me encanta!). Lo que da lástima es esa basura que llaman chocolate caliente (agua sucia caliente, debiera ser). Espero que hayas podido ir, y revisar en soledad tu situación. La verdad es que desde el último mail me dejaste preocupada, te sentí muy deprimido.

Hablando de comida, aquí estoy preparando un asado negro, y pensé que tal vez te gustaría probarlo, por supuesto si esto no te ocasiona molestias, no te importa que yo vaya a verte... y así finalmente nos vemos la cara. ¿Hay microondas en la office? Pues si es así al menos hoy almorzarás decentemente. Oye, mejor... bueno, se me ocurre, (¡qué atrevida!, menos mal que no puedes verme el rubor) que podemos caminar al Parque del Este (queda cerca de tu oficina, ¿no?) y hacer una especie de picnic. Tal vez no logre que llegue caliente, pero te prometo algo sabroso. Si no puedes, no te dé pena, dímelo... pero rápido, para empezar a arreglarme...

Alci.

PD: No es ninguna molestia, lo hago con gusto.

***

Respuesta de “Mariana y tus problemas”:

Estimado ser humano internet_silucionado:

Lamento mucho lo que le está pasando, su problema es bien, pero bien serio. Permítame decirle que no es usted la única víctima de Internet. En esta época de tantos adelantos —diseñados supuestamente para hacernos más felices— son muchos los individuos que han visto con horror que su rival es una pantallita (ya no la del televisor, ¡la del computador!), que acapara la atención de sus parejas más que cualquier otra cosa.

Existen estadísticas que indican que ese entretenimiento muchas veces tiene consecuencias fatales para los matrimonios (le cuento de un pobre hombre que se divorció porque la esposa pasaba ¡15 horas! al día pegada en la red). Estos exploradores de la supercarretera de la información de manera inocente se dejan llevar y a veces se encuentran alguien que los sonsaca haciéndoles perder la cabeza, generando así internet_vorcios.

Lo único que puedo decirle es que no se rinda, y vea la máquina como cualquier rival. Le aconsejo que luche sin descanso: aprenda todo sobre su enemigo , utilice todas las armas posibles (prepárese para estar a oscuras... ¡y deje que les corten la luz!), complazca a su pareja en lo posible, usted se sabe todos sus trucos —por algo han pasado todo este tiempo juntos—, no se desanime, póngase en pie de guerra más pronto que tarde. Sería una pena echar su matrimonio de tantos años por la borda, sobre todo teniendo de por medio un aparato sin ningún tipo de sentimientos ni arraigos.

¡Buena suerte!

***

Para sus consultas escribir a: “Mariana y tus problemas”, diario Último Siglo, Av. Baralt, EdifUltSig o a la siguiente dirección electrónica: 8686869@pren.ttp.com

***

De: Alcira/Julio <garciafam@cielonet.com>
A: Mariana y tus problemas <8686869@pren.ttp.com>
Asunto: Finalmente...
Fecha: 22 /09/97, 11:10 p.m.

De nada valieron mis esfuerzos: Mi esposa me dejó.

El internet_silucionado.

PD: Por favor, no lo publique.