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Brasil incentivará con literatura
el uso de las lenguas indígenas

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La literatura brasileña, que durante siglos ha sido publicada casi exclusivamente en portugués, se abrirá a ediciones en lenguas indígenas para impedir la muerte de cerca de 160 hablas autóctonas del país, según anunció el coordinador de Educación Escolar Indígena del Ministerio de Educación, Kleber Mattos.

“La gran novedad es que no serán cartillas de alfabetización en lenguas indígenas, que ya existen, sino poesías, cuentos, mitos, historias, ensayos... Textos más literarios que pedagógicos y todos escritos por autores indios”, agregó Mattos.

Se trata de un proyecto anunciado por el ministerio y la Universidad Federal de Minas Gerais que prevé la producción, publicación y distribución inicialmente de 22 libros, con tirada variada, en diferentes lenguas indígenas.

“Nuestra intención es reforzar la alfabetización en las lenguas indígenas. Desde 1994 existen cartillas pedagógicas en esas lenguas que están dirigidas a los alumnos, pero no existen obras literarias para ofrecer a quienes ya se alfabetizaron en su lengua materna”, indicó el funcionario.

Las comunidades beneficiadas con la iniciativa viven en los estados de Mato Grosso (centro-oeste), Pernambuco (nordeste) y Minas Gerais (sudeste), y en el Parque de Xingú, una gigantesca reserva en la Amazonía que alberga a indios de varias comunidades.

El proyecto, al que el Gobierno destinó un millón de reales (unos 415.000 dólares), prevé la publicación de muestras de literatura en lenguas indígenas como maxacalí, ikpengue, tapirape, funió, xavante y bororó.

Los libros fueron encargados por el Ministerio a un grupo de indios que estudia en la Universidad Federal de Minas Gerais, una institución que comenzó a formar profesores indígenas hace diez años y en la que ya se han graduado tres promociones. En grupos según su lengua, estos estudiantes de pedagogía tendrán libertad para escribir lo que deseen y sobre lo que quieran.

De acuerdo con Mattos, muchas veces el trabajo que realiza el Ministerio de Educación para alfabetizar a las poblaciones indígenas en sus propias lenguas se pierde porque, al no tener nada para leer en su idioma, terminan olvidando lo que aprendieron.

Aparte del objetivo pedagógico del proyecto, se trata de la primera vez que Brasil, un país que alberga unos 220 pueblos indígenas diferentes, cuenta con un plan concreto para estimular la literatura en lenguas autóctonas.

“Ya hay algunas producciones de autores indígenas en su lengua materna, pero son aisladas y producto de iniciativas de organizaciones no gubernamentales”, dijo Daniel Munduruku, director del Instituto Indígena Brasileño para la Propiedad Intelectual (Inbrapi). “Lo que más hay es literatura indígena en lengua portuguesa y algunas publicaciones bilingües”, agregó.

Según el dirigente del Inbrapi, el gran problema es que, como las comunidades son pequeñas, las ediciones tienen que ser muy reducidas y los temas muy específicos, lo que hace costoso y comercialmente inviable cualquier iniciativa. “Además, los autores indígenas están interesados en escribir en portugués para tener una mayor difusión. Ellos quieren que sus comunidades y sus historias sean conocidas fuera y para ello tienen que publicar en portugués”, explicó.

Otro problema, según acotó Mattos, es que muchos pueblos, a pesar de conservar sus costumbres, tienen como lengua materna el portugués, e inclusive existen otros que se alfabetizan exclusivamente en portugués. Por otro lado, según él, “no todas las lenguas indígenas establecieron normas de grafía, por lo que no tienen escritura. En varias comunidades los niños aprenden primero el portugués y luego la lengua de su comunidad”.

Mattos explicó que el gobierno se comprometió en 1995 a alfabetizar a todos los indios en su lengua materna y que ello, paradójicamente, implica que algunas escuelas utilicen precisamente el portugués. Según las estadísticas del Ministerio de Educación, Brasil cuenta con 147.000 alumnos indígenas en 2.228 escuelas especiales. De los cerca de 7.500 profesores, un 90 por ciento es indígena. El porcentaje de estudiantes es elevado para un país en el que la población indígena es calculada en 450.000 personas sólo en las aldeas.

“La posibilidad de publicar obras literarias en sus lenguas autóctonas le permitirá a esa población preservar sus conocimientos, darle un nuevo medio de expresión a su literatura, no únicamente el oral, y reflexionar sobre su existencia”, según Munduruku.

Fuente: Terra Actualidad