Más de setenta poetas de 17 naciones respondieron al llamado que hicieran Apostrophes Ediciones y la Asociación Latinoamericana de Poetas (Asolapo), en virtud del cual se acaba de publicar la antología El verbo descerrajado, en solidaridad con los presos políticos que aún quedan en Chile, según se informó a finales de septiembre.
Según un comunicado de Asolapo, el libro nace “a partir de un contacto con la noticia del inicio de la huelga de hambre de los presos políticos chilenos. Los mismos han sido encarcelados durante el primer gobierno democrático que sucedió a la dictadura de Augusto Pinochet; por hechos acaecidos en los años en que Chile estaba bajo el manto negro de la tiranía, que tenían como objetivo final devolver la democracia al país”.
La asociación asegura que a esta cadena de acontecimientos paradójicos se le contrapone “la libertad concedida reiteradamente a Augusto Pinochet, responsable de la muerte de miles de personas haciendo uso del terrorismo de Estado”.
La antología es publicada en consonancia con Balada de la cárcel de alta seguridad, antología similar publicada por los poetas privados de la libertad. “De esta manera los versos burlan las rejas y alimentan la lucha de ambos escenarios”, continúa el comunicado.
La asociación informó asimismo que este jueves 6 de octubre será inaugurada oficialmente su sede en México, a la par de La Casa del Escritor en México, D.F., espacio cultural que se enfocará, precisamente, a dar promoción y difusión de la obra de los escritores latinoamericanos.
Sonia Silva-Rosas, directora de organización de Asolapo y embajadora de la organización en Mèxico, informó que la nueva sede servirá además para servir de cobijo a creadores que visiten México en actividades de difusión de su obra, “evitándoles la angustia de pagar cuotas excesivas de hospedaje y alimentación, y, con el número de habitaciones con las que cuenta la casa, se permitirá a los creadores de la República Mexicana y de Latinoamérica que se conozcan entre sí y, por qué no, se inicie un verdadero y real puente de intercambio cultural”.
Una biblioteca, una librería, una galería de arte, el acogedor Café Lefod —similar a otro ya existente en Monterrey— y un espacio para impartir talleres de literatura son los restantes componentes de esta casa, así como una infraestructura para sostener una red de comunicación a los investigadores con los centros de información de literatura.
La sede no solamente alojará a escritores, pues “deseamos establecer un puente de intercambio cultural con todos los creadores de la República Mexicana y Latinoamérica, pintores, fotógrafos, dramaturgos, investigadores, lingüistas, etc.”, finaliza el comunicado. Para cualquier información adicional al respecto el interesado deberá comunicarse por correo electrónico con Sonia Silva-Rosas, mediante las direcciones sonysilv@gmail.com y dsoniasilva@hotmail.com.
Fuente: Asolapo