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Realizado en La Habana
el IV Congreso Internacional de Lectura

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Entre el 25 y el 29 de octubre se desarrolló en La Habana el IV Congreso Internacional Lectura 2005: Para leer el XXI, por una cultura de paz, en el que participaron especialistas de 30 países de América Latina y Europa.

Bajo el lema “Los libros sirven para cerrar las heridas que las armas abren”, tomado de una frase del pensador y prócer independentista cubano, José Martí (1853-1895), la cita abarcó 92 ponencias, ocho conferencias, seminarios y una mesa redonda.

Entre los asistentes al foro hubo delegados de Estados Unidos, Argentina, Bélgica, Bolivia, Brasil, Canadá, Costa Rica, Colombia, Croacia, Chile, Ecuador, El Salvador, España, Francia, Nicaragua, México, Guatemala, Honduras, Hungría, Italia, Portugal, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Eslovaquia, Turquía y Venezuela, entre otros.

Los temas centrales del debate fueron el libro como fundamento y desarrollo humano; la literatura, la globalización neoliberal y la sociedad de la información, y los avatares del libro infantil y juvenil en el mundo.

Auspiciado por el Comité Cubano de la Organización Internacional del Libro Juvenil y la Cátedra Iberoamericana Mirta Aguirre, el evento estuvo dedicado al bicentenario del natalicio del escritor danés Hans Cristian Andersen (1805-1875) y al cuarto centenario de la publicación de la primera parte de Don Quijote de La Mancha.

Entre las conferencias magistrales destacaron las del escritor colombiano Fernando Cruz Kronfly, Premio Nacional de Literatura 1998, y el narrador uruguayo, residente en la isla, Daniel Chavarría, así como la de la escritora boliviana Gaby Vallejo, quien reclamó el apoyo editorial para la literatura infantil latinoamericana.

Natural de Cochabamba, donde dirige la biblioteca infantil Thuruchapitas —única de su tipo en ese país sudamericano—, la autora de la novela Hijo de Opa (1977) subrayó el carácter didáctico de los libros para niños en el subcontinente hace una década.

“Por fortuna, la literatura para niños y jóvenes que se escribe actualmente en Latinoamérica no está sometida a fines escolares y se entiende como espacio infinito de belleza, como un mundo paralelo que les permite soñar esa fantasía necesaria en edades tempranas”, expresó.

Igualmente, la docente mexicana Blanca Alarcón Vela, inspectora del programa nacional de lectura en el Distrito Federal, destacó el papel formador de la literatura infantil como herramienta en la enseñanza primaria.

Alarcón Vela comentó sobre el proyecto que se acomete en México desde 2000 con las bibliotecas escolares y las de aula, las que completarán este año 150 títulos de los más relevantes escritores universales, dedicados a la literatura infantil. Con una tirada de 85 mil ejemplares por obra, más de un millón de alumnos de enseñanza primaria en la capital mexicana practican la lectura en silencio, la escenificación e interpretación de cuentos y otros métodos que promueven el hábito de leer.

Por Venezuela participó la profesora Neida Montiel, de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Maturín, Monagas), quien habló, en su ponencia “Lectura, literatura y escuela”, sobre la formación del maestro en la educación integral, a fin de dotarlo de las herramientas necesarias para promover la lectura en los primeros niveles escolares.

En el marco del evento se entregaron los premios de literatura infantil “Para el Amigo Sincero”, que recayeron sobre los escritores Javier Flor (España), Ana María Bavosi (Uruguay), Jacqueline Kergueno (Francia), Déborah Marina Wainscheker (Argentina), Alga Marina Elizagaray e Isabel Serrano (Cuba).

Los premios “Para el Amigo Sincero” se confieren a personalidades con prominentes resultados en el mundo de la literatura infantil. El Ibby, siglas en inglés de la Organización Internacional del Libro Juvenil, también decidió extender un reconocimiento especial a Emilia Gallego, presidenta de la sección cubana de esta entidad.

Fuentes: Prensa Latina, Suplemento Mujeres