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Premio Nadal
para el español Eduardo Lago

El escritor madrileño Eduardo Lago ganó el pasado viernes 6 de enero el LXII Premio Nadal con la novela Llámame Brooklyn, ambientada en el barrio neoyorquino, donde el autor reside desde hace 18 años.

El premio está dotado con 18.000 euros y lo concede tradicionalmente la editorial Destino en una velada literaria celebrada el Día de Reyes en el Hotel Palace de Barcelona.

La novela ganadora, que fue presentada con el título La mesa del capitán y bajo el seudónimo Juan Aguado, cuenta una historia de amor y amistad, y su autor se basa en la intertextualidad, describiendo a un escritor que decide terminar la novela que un amigo deja inacabada al morir.

“Llámame Brooklyn es en cierto modo una novela de amor y de amistad”, afirmó Lago. “De amor, porque se escribe para una mujer, Nadia. Y de amistad, porque conlleva la relación entre un escritor de 30 años y uno de cincuenta y tantos, que son los dos que intervienen en la redacción definitiva del texto”.

Lago agregó que ha querido reflejar su vida en Nueva York, y utilizó un bar para empaparse de los personajes que finalmente acabarían reflejados en la novela. “(En la novela) he querido reflejar los 18 años que llevo viviendo en Brooklyn. Tardé mucho en ver los personajes con claridad, pero había un bar en Atlantic Avenue en el que coincidía una serie de personajes interesantes, y de ahí fue saliendo mi novela”.

Lago es colaborador del diario El País. En 2002 recibió el II Premio Bartolomé March por su artículo de crítica literaria “El cubo de lo imposible”, publicado en la Revista de Libros en enero del mismo año, y ha traducido obras de Henry James, Sylvia Plath, Charles Brockden-Brown, Hamlin Garland, William Dean Howells, Christopher Isherwood, Junot Díaz y John Barth.

La también madrileña Marta Sanz quedó finalista con Susana y los viejos, una novela ambientada en el universo familiar y cuya historia cambia a medida que el lector se sumerge en la novela. Amores y desamores se desarrollan durante tres generaciones de mujeres de fuerte carácter.

Sanz ha publicado cuatro novelas: El frío (1995), Lenguas muertas (1997), Los mejores tiempos (2001) y Animales domésticos (2003). Como finalista, recibió 6.000 euros. Simultáneamente se concedió también el 38 Premio Josep Pla de prosa en lengua catalana, dotado con 6 mil euros, que fue ganado por Lluis María Todó con la novela El mal francs.

El jurado estuvo formado por Germán Gullón, Antonio Soler, Andrés Trapiello, Antonio Vilanova, Pedro Zarraluki —ganador de la edición pasada con Un encargo difícil—, Lorenzo Silva y el editor de Destino, Joaquim Palau.

Un total de 290 obras nacionales e internacionales optaban al LXII Premio Nadal de novela, en una edición en la que volvían a ser cuantiosas las novelas las de naturaleza policíaca o con trama criminal, así como las de carácter histórico y sobre la historia reciente de España, sobre todo de la Transición. La mayoría de los participantes eran procedentes de Madrid y Barcelona, aunque también hubo de países como Estados Unidos, Argentina, Francia, Austria o Ecuador, según informó Destino.

El Nadal se otorgó por primera vez en 1944 a Nada, de Carmen Laforet, un clásico de la narrativa española del siglo XX. Desde ese momento, el galardón se ha consolidado como uno de los premios más prestigiosos de la literatura castellana, siendo concedido a escritores como Miguel Delibes, Rafael Sánchez Ferlosio, Carmen Martín Gaite, Francisco Umbral o los más recientes Ángela Vallvey, Pedro Zarraluki o Andrés Trapiello.

Fuentes: AFP, Europa Press, Reuters