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Memorias de un violoncello

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No somos más que prisioneros
intentando sacar el canto de la fuente.
No somos más que huesos
maderales
a la espera de que un soplo
nos encienda.

Preludio

I

Desludez primera de tus ojos
aquella tarde
puestos a quemar sobre un bordel imaginario
voztallado en instrumento
pielcorteza que sebusca.

Imanesca llegas
a mi puerta sincerrojo.

Sencinden los primeros sontidos.


II

¿Qué es este vibrato tocándome
enincendio?
¿Dedónde viene el son que oxígeno
penetra una oquedad para llenarla?
Desalmas conpresencia
la mía
desandas mis caminos sinsonidos
notarinos y asonvrados
recibiéndote de abrazo tremoroso.

Te bienvengo a mi overtura.


III

Desluz enecenario
deslunándome
curvaria sólo para el ansia de mis manos
cayendo sobresfera emagenada.

Deslúdicos subentran mis dedos por su cuello
sin asirla poder cómo poder
llegarme hasta sus labias en forma dedosefes.

Deslúdame mecena.

 

IV

Toda llena de ti
y hambrienta
cuando tus manos en mi rostro
fueron abriendo
por primera vez
ventavales
y el verano entró en mi piel
sin permiso
solmarino.

Toda llena de ti
suspendida al roce de tus dedos
marcados a perpetuidad en mi pieltagrama.

 

V

Me desarmalma
arma como de alma en bandolera
son tus olores que me confrunden
frutosolar amaderado
sonidolor
sonidolor
sonofragancia
incalma.

 

VI

Invítame a bailarte
llévame por tus caderas
alabismo
trastiera tu silueta en mi oquedad.

No sordines deseos
olorescos a resina fragándome la piel
y deja en mi tallada
la humedad ielumo.

 

VII

Movimiento
retenido
movimiento derramado
presto
miento si no te nombro
preludiando búsqueda
remolino guarniecido
caracol
en fuga.

 

VIII

Vamos deviaje
teinvito
vamos al precinicio
en que las yemas de los dedos
dejan de hacer sonido
y sobrevientan
nuestro espacio secreto.

Vamos de viaje
ensilencio
por partituras escritas sobrel cuerposonata.

 

Folía

IX

Tactilúnea suavidad
frutando mis sendidos
pera manzana duraznal
olor
dolor
dololor en el verano regalado.

 

X

Semillera cardamomo
voy por tu piel recogiendo tus fragancias
las que me quieras dar
limonazar
voy por tu cuerpo enciñéndote de notas
y de resina
para tomar de ti
el canelar de mis delirios
clavo dolor
incendio
por ventanales penetrando
carnalores floridos.

 

XI

Yosangre tusavia
yoarteria tufibra
yonuda tubosque
yonota tuhoja
yoagua tufuego
yoseo tucreto
yolengua tucanto
yorastro tuincendio
yoenfuga turrisa
yotuyo nabrazo.

 

XII

Cadencia caderancia
mujerimán violoncelada
rastrándome en tu huracán subterino
Déjame rescantar arpegios para llevar
llevarmen
un instante arañado
cerca delapiel

Déjame un trozo en tu maderal
para cantar minido.

 

XIII

Alga con alga tañes
como si siempre
romorosa
como si domayor
como si la
fuerza de tu aliento
en mi aliento
cantara entre los dos
y me dejara entremecida.

Hay en tu silencio
solo
un sonidar constante.

 

XIV

Toco tus curvas
toda la nochetoco
tu escalar melancólico hacia mi sangríada
especiada por tus dedos blancos
sobre mis fibraderas boscosas.

Toco tu deslunez
toda la luna toco
y en ella undor me desaromo.

 

XV

Brazoabrazo legatto
manotenutto
musloalerta stacatto
almaojo vibratto
abierto sostenutto.

Pizzicatto finale.

 

XVI

A veces cuando envuelo
me olvido del canto
esen voz baja
ese que descarcara silencios
al borde de tulengua encientida.

Bajo tu canto envuelo
el otoñarco se pierde en ventolera.

 

XVII

Puedo nombrarte solo
vulnerable
cuando puntal y crines guardan su secreto
y la memoria anida la oquedad
deteniendo cariciamantos
desbordándose
manos cadencieras en descenso
espaldaltar susurra
acordeacuerdo de dos sombras.

Puedo nombrarte solo
cuando tu roja crinellera
suelta salina amedianoche
el sonido más grave de tu alba.

 

XVIII

Círculo en tu círculo
voy
dándome vueltas
infinitavientre
tactoarena granular
salolas desatando sedes
algracias.

Caracolas marinas refugian mi orfancia.

 

XIX

No vamos a quemar en este abrazo
todas las variaciones tremorosas.

Mi sonincendio
cuando te busco en armonía
como un espejo que se busca en otro espejo
arpegiando silencios sinsentidos.

No vamos a desnudar sonidos
que no quieran cantarse.

 

XX

Cuando juntos enconcierto
miro tu rastro en el mío abriéndose
devoamando silencios que caen cortinados
sobre la pesludez de tus senituras.

¿Dónde refugiar tanto presente
para la memoria de mis dedos?

¿Cómo debo acomodarte en esa imagen
que guardará el tempo de nuestro sueño pajarero?

 

XXI

Líneas zurcadas
rastros
que has ido alojando
en la corteza que te ciñe muda
arboralada
donde habita el aromal
de tu savia oscura.

Líneas curvarias que mis manos
tallan por tu cuello encenguido
vibraciendo recinas
aceitosas.

Rastroambriendo voy por ti.

 

XXII

Vagando ando
lunaído en tus caderas
buscando los colores ensentidos
tenues
vagando y recogiendo
de tutacto hojaresco
cuanto me quieras dar de lumbre
pasajera.

 

XXIII

Desludez
apenas insinuosa
sombrante frente a mi blanca realidad
de hueso pieldeseo.

Aguas invinsibles
calmando el camino partitura
escrito entre tu cuerpo y el mío.

Dos sombras esconden la llave de sol.

 

XXIV

Curvasonido
amplia cabellera
caderancla
muslos prisioneros
dentro meloarmonías durazneras
van soltando el verano retenido.

Tetomo como un arco
ensuelta rienda
en la caricianota abandonada
y el terzopielo abriéndose a mi cielo
se alumbra atempo en fuga
entorbellino.

 

XXV

Voy por un bosque holarasca
de canela y malva ungido
en otovientos bachianos
que nada tienen que ver
cuando en el claro ensimismado
se deja ver la caracola herida.

En tu luz de hoy
encuentro mi soledad de mañana.

 

Fuga

XXVI

No puedo hoy más que verte
desde lejos
sin derecho atocarte y recorrerte
arribajo
río abajo.

Hay algo arriogante en tu mirada
vuelta hacia atrás
silentada y recogida.

Hay en mis dedos un trémolo suspensido.

 

XXVII

¿Dónde empezará el camino de tus sueños?
A veces creo olerlo toronjil
cerca al borde marino de un nautilus
varado en tierra.
Vágon umbrales de puertas giratorias
asomándome al embrujo de tus cantos
vágon sordina
muy desafinado
y me devuelves
onírico y ausente.

¿Dónde debo buscar tus fragancias prohibidas?
¿Cerca del llanto que te borra?

Carnasón de mi fugado precipicio.

 

XXVIII

No des vuelta así de pronto
todo el libro de sontidos
que nos tocan
No abandones
el recorrido ciego de mis manos por tus curvas orificias
donde he ido semillando cada una
de mis hambriendas soledades.

 

XXIX

Teme perdiste
temo
en llave de fa
teme cerraste
derrepente
teme estás diluyendo
en pianissimo silencio
y el arco de mi sueño
no puede devolverte
y devolarte
metemo.

 

XXX

¿Dónde buscarme en tus rincones?
¿dónde encontrarme sonatina
sinfonesca
eneste desencierto que me entregas
tan vestido de requiem
despedida?

Pulsaciones de sonido doloridas
no dejan que mi arco te acaricie.
Espero atento el ritornello
acunando requiebros desvestidos.

 

XXXI

No puedo enrastrearte esta noche
no puedo
no encuentro tuson
tus silencios
no siento el ritmointerno que va deshumándome
cuando juntos enconcierto
el pulso amaderado
¿dónde?
¿dónde ha enmudecido?

Intento rescatar tu voz graguda
en medios tonos
tu voz que sólo canta para mí
y voy en trémolos y a ciegas.

 

XXXII

Sombrando busco
la tierra de inoesencia
mosto embriagante
derramado por caminos
que no vulven nunca
a la primera fuente de sonedad.

Meluzco
girando en el aliento
del paranido perdido.

 

Elegía

XXXIII

Ando borrando huellas
asefines maderados
notas oscuras caídas del papel
de ti aún oloridas.
Ando como sonámbula
sobre un puntal quitando
signos de ti ungidos

Ando limpiando lagrimales
que a mi paso
te desanden.

 

XXXIV

Teveo
entre miles de signos flotantes
que vienen a mi encuentro
brisándome en presencia invinsible
nota a nota
reconociendo una gotera olvidada.

Tetoco
con miedo de hojarasca al final del otoño
frágil
recoveca
y no logro asirme en tus caderas
ya no están más
cuencas para mí.

Tetomo
en humedades de bosques olvidados
musgozos
disonantes
sinasir el pájaro que se me arranca de las manos.

Abrojos y entre mis dedos sólo
la resina fragante.

 

XXXV

Vagando por calles de solfeos imposibles
voy de la mano de tu sombra
esqueleto aserrín
río aún en movimiento.
Me hablas en voz contrabajesca
disfrazándote para el dolor
de dulzuras navegadas.
Mecantas al oído contrapunto
y ebria de tusonar
lo dejo irse
finale y me devuelvo.

 

XXXVI

¿Cómo sepamarme de tu sombra que me busca
entre fantasmas nocturnos?
Me cubre una sola sábana espectral.
Vas cantándome y nombrándote
y solo en ritmicias desquiciadas
logro el abismo del olvido.

¿Dejarás vibrar cuerdas quebradizas?
¿Volverás a dibujarte entre tusombra y misombra
aunque no vuelva mi rostro hacia el espejal de un reflejo?

 

XXXVII

¿No eres acaso la ofrenda
de un pozo nocturno?
Sonavida que busca salir y derramarse
luziérnada silente
te has quedado sin cuerdas
que tetoquen.
Del fondo vienen las folías
disonantes
húmedas
tanteando tu almasón.

Delfondo
me persigue el eco
risoluto.

 

XXXVIII

Despierto esta mañana
y hay un repique campanello
llamándome.
No sé de dónde viene ensordinado
y me recuerda que tus dedos se enredan en mis cuerdas
secretos
se pierden fantasmales.
Hay un irvenir de notas endelirio
cosquillantes depasado.

Espirales van desordenadas
en tu busca.

 

XXXIX

Estás aquí de visita
recordándome que para verte partir
tuve que verte venir
y hacerme tuya
tuve que recogerme en tus pedazos
y armarme de sonatas.

Estás aquí recordándonos
que sólo guardamos vientojos
que nos han robado un pedazo dalma.

 

XL

Violontiemblo
violoamar
violardiendo
violaguas
violoncielo
violason
violabril
violavoz
violansumada
violanfónica
violontemo
violebrar
violadiós
violostante
violontierro
violonfin