vendrá el mar
a acariciar mis senos rotos,
seré un cuerpo-líquido clamando al
sueño,
vendrá el mar
a devolverme la sonrisa
a recordarme que los amantes existen
vendrá el agua a susurrar canciones
no temas niña sólo es un sueño corto
en algún lugar lo que hoy es negro es plena poesía.
vendrá el mar
y tus pechos serán fuertes
no albergues la muerte
no cruces la línea
vendrá el mar
en algún espacio aún hay sitio para el amor
no lo dudes
míralo cómo
vuelve
Dónde pongo las noches lentas
dónde pongo lo sorbos de café que nunca tomo
y la cámara de tu ojo lenta tirando flashes de deseo,
tendré que navegar eternamente
braceando la tentación,
jugando con el dolor y el miedo.
No me cabe el desayuno en el salón
tazas violentas desbordándose de rabia,
pan untado de libros viejos
con dos ratones burlándose de mi,
dónde pongo este ciego corazón que tantea en las paredes
buscando tu nombre,
no me cabe tanto amor
no se recicla el cariño
a veces pienso que te pienso lejos
a veces pienso que te pienso aquí,
a veces ya ni pienso dónde poner tus cumpleaños tristes
llenos de champagne y bañeras de hoteles
cubiertas de octubre
repletas de happy dear
viendo el mar desde un balcón en donde las gaviotas
vienen no se van
viendo el paisaje furioso desde un castillo
con una piscina solitaria y mágica
Dónde pongo niño
mi brazo para acariciarte
dónde pongo las ganas que tengo
de que se acabe el miedo
de que algún día te decidas a quererme cerca.
Perdón al padre
por no conocerlo,
perdón al tiempo por utilizarlo,
vivir con la mirada oculta
y un viaje sin retorno
sin saber el mundo exacto donde siento,
sin percibir una pizca de certeza
sólo la de mis manos avivando la palabra
para que cumpla su camino.