El plagio ha sido siempre una preocupación para el creador artístico, y las opiniones son encontradas cuando se trata de juzgar la actividad de quien lo comete. Por otro lado, en ocasiones adquiere un altísimo nivel y puede llegar a ser considerado en sí mismo una valiosa creación, aunque su valor sea calificado mediante otros registros.
El Plagio Literario se dedica a exponer casos diversos de plagio y a estudiar el fenómeno en sus más variadas formas. Contiene materiales sobre historia del plagio, los plagiarios más famosos, la incidencia del plagio en la ficción y otros fenómenos relacionados como el copyleft, el oficio de “negro” y la literatura transformacional.
El portal es una idea de Kevin Perromat, un traductor, investigador y docente de las universidades Mairie de París, Leonardo da Vinci y de Cergy-Pontoise que se ha especializado en el tema. Le acompañan en su trabajo Óscar García Marchena, un especialista en la lingüística computacional y la lingüística de corpus, y Cristina Quintana Déniz, traductora y filóloga.
La presentación está encabezada por el inicio de la novela Copyright (Plaza&Janés, 2001), de Jorge Maronna y Luis María Pescetti: “En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, frente al pelotón de fusilamiento el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde en que, al despertar de un sueño agitado, Gregorio Samsa se encontró en su cama transformado en un horrible insecto”.
Sin proponer una definición canónica, el portal ofrece consideraciones que van desde el rigor semántico del Diccionario de la Real Academia hasta las profundidades filosóficas de la semiótica y la crítica literaria. Una galería de plagios y plagiarios reúne casos en los que han estado envueltos Gonzalo de Berceo, Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Francisco de Quevedo y Villegas y, más recientes, Camilo José Cela, Pablo Neruda, Carlos Fuentes, Manuel Vázquez Montalbán, Gabriel García Márquez y Lucía Etxebarría, entre muchos otros nombres.
Los responsables de El Plagio Literario afirman que la razón de ser del portal es “presentar un cuestionamiento, que consideramos inaplazable, sobre las bases productivas del arte moderno”, para lo cual, sin asumir posiciones sino sólo a título ilustrativo, se muestra una definición “no exclusivamente judicial ni jurídica del fenómeno, así como diferentes ‘momentos’ del desarrollo histórico del concepto de plagio”.
El Plagio Literario, que sin duda ha de ser una de las más nutridas recopilaciones informativas sobre el tema, recibe aportes espontáneos de personas que trabajen en investigaciones sobre el plagio, el arte y la propiedad intelectual, y que estén dispuestas a compartir sus reflexiones o creaciones.