Uno por uno destejo los días. hilo a hilo, desenredo, descruzo. ¿Cómo haré para destejerme hoy?
No traigo avecillas, ni gallinas blancas del cielo, aquí no hay resolana que asombre, todo se sabe, que ya no hay nada, nada, y más nada
Algunos días no se puede ni escribir una frase con tino. encorvada caracol de arena me desgrano
Una noche las manos de los ángeles vendrán a tejer y destejer este laberinto animal
(Del libro Destejo los días).
Poemas
a Luis Alberto Angulo
Hablo de poemas
que se meten en mi cuarto
por la ventana
en mi cuerpo por el aire
en mi mente con animales
insertan pequeñas dosis en mi sangre
la coagulan y la enfrían
para que deba escribir
y así volverme
el cuerpo normal otra vez
resignada
frente a ellos
seré inmóvil cordero
devorado por su filo
y su garra
hasta que ya no quede
nada de mí
Poema malo
a Arturo Gutiérrez Plaza
Me muerde en mil dudas
y no acierta en ningún verso
o en palabra alguna
al final muere
porque no alcanza a nacer
aborto de verbos malformados
frases retorcidas
sílabas mutantes sin pies ni cabeza.
Poema lengua
Desde el papel
lanza una serpiente impúdica
que roza al cuerpo lector
lame sin pedir permiso alguno
unta una sedosa complacencia
que sólo una lengua
puede dejar
Poema felino
a Roberto Martínez Bachrich
Atina siempre en atrapar
cada palabra
que con cautela
encuentra su espacio
en el papel
Cada verso se ondula
glamoroso y eterno
como nada
Tiene un rugido en medio
que vence
que asusta
El poema felino
araña algo de ti
se sube a tus piernas
y espera la caricia
de ser leído sin más
Poema umbilical
a María Antonieta Flores
No siempre se atina
en encontrarlo
las palabras vienen resbalosas
¿cómo decir con certeza?
¿cómo sacar
del ombligo de la noche
la forma exacta de un poema?
la fragilidad y el rigor
que entrega
en cada letra
o cada espacio
no se encuentra
sin estirar la mirada
al otro lado
de lo que ofrenda
el polvo
o la flor.
Poema inútil
No sirve
para pagar en el cine
la discoteca o el bar
ni siquiera en una tienda del centro
nadie cambiará un trago
por unas letras ordenadas
en un papel
nunca perlas o alhajas
cangrejos o fiestas
por la bofetada del sarcasmo,
la fascinación por la nocturnidad
o la cadencia erótica
que pueda contar un poema.
Poema más allá del olvido
Hay poemas que más allá del olvido
nombran
dejan de ser de palabras
dibujan una llama espesa
son poemas del tiempo y sin Leteo
Viven solos
huérfanos de padre
existen más arriba
muy adentro de sus deleitantes
cada uno deviene en un animal de la memoria
que abre una ventana a lo eterno
Poema necio
a Santiago Pérez
Comienza quitándose unos gerundios
dice que le oprimen
también se quita los adjetivos que me gustan
los más cursis, los bonitos
Este poema pelea conmigo
me grita
a veces no entiendo lo que dice
no siempre es en mi idioma
a veces no es ninguno
es una mueca, un gemido
es una risa que se ríe de mí
Poema de la tarde
a María Eugenia Inojosa
Nace con el último pestañeo del sol
late entre letras
que en osadía
se despojan de las espesuras solares
Crece con la noche
y va esparciéndola
gota a gota en el papel.
Otro poema necio
a Pedro Lastra.
Es el peor de todos
se niega a ser escrito
se revela con pudor
ahorra tantas palabras como puede
es mezquino
Inventa su propia guerra a la palabra
a veces no alcanza para decir
y otras veces nombra demasiado
casi siempre dice con inexactitud
Deja siempre algo
latiendo en su lectura.
Del libro Poemas (Una risa que se ríe de mí)
Premio Conac 2004