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Un libro permite conocer facetas hasta ahora poco conocidas de Rulfo
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El pasado 4 de noviembre se dio a conocer el libro Tríptico a Juan Rulfo, una obra que descubre las facetas del autor de Pedro Páramo como traductor y apasionado de la poesía, además de reunir ensayos críticos de autores mexicanos, estadounidenses y franceses, entre otros.

El volumen de 600 páginas, que forma parte de las conmemoraciones por los veinte años de la muerte del escritor nacido en Sayula, Jalisco, en 1917, se divide en tres grandes capítulos: poesía, fotografía y crítica, y en esta última participan ensayistas de Estados Unidos, Italia, Francia, México y América del Sur.

La publicación se ha hecho realidad gracias al esfuerzo conjunto de la Fundación Juan Rulfo, la Dirección de Publicaciones y la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam), el Congreso de Jalisco, las universidades Iberoamericana (UIA), Autónoma de Aguascalientes (UAA) y de Colima (Ucol), y la Editorial RM, que actualmente edita la obra del escritor.

El apartado más novedoso es el de poesía, representado por la aproximación de Rulfo a la obra de Rainer Maria Rilke, en particular a la traducción que hizo de Las elegías de Duino, según explicó Víctor Jiménez, director de la fundación, quien agregó que se reproducen de manera facsimilar algunos de sus manuscritos y sus versiones, que llegó a pasar a máquina y en las cuales siguió trabajando.

“Esto permitirá entender una dimensión de la obra literaria de Rulfo de la que se conoce poco y que se ubica en sus inicios, en las décadas de 1930 y 1940”, continuó Jiménez.

En esos años su cercanía con la poesía fue muy estrecha, pues “tiene muchísimos poemas copiados por él, traduce algunos y Rilke no es el único, también se interesó por poe estadounidenses y franceses como Mallarmé; asimismo, tiene muchísimas transcripciones, que es una manera de apoderarse, es una lectura todavía más profunda”.

Rulfo traducía primero a mano, lo escribía después a máquina y sobre esa copia seguía trabajando, perfeccionándola. El apartado “va a dar luces de por qué esa densidad poética en la obra de Rulfo. Todo el mundo dice que es un poeta cuando escribe prosa y esta es una de las razones”.

La segunda parte de Tríptico a Juan Rulfo está dedicado a la fotografía, y en ella se muestran las imágenes incluidas en una exposición que se realizó en Guadalajara en 1960, algunas de las cuales se utilizaron en el catálogo del homenaje que se rindió al narrador en 1980. Al menos la mitad son inéditas.

Las fotos son las originales de la muestra en la capital jalisciense y se localizaron 23, sin embargo, es posible que se hayan perdido algunas, “pero el dato que tenemos es que en esa ocasión se exhibieron menos de 30 imágenes”.

Asimismo, en el volumen hay una reproducción facsimilar de las fotografías que publicó en la revista América y dos ensayos sobre Juan Rulfo y la fotografía, ubicándola en el contexto de la producción fotográfica en el México del siglo XX. Todo esto “constituye un material interesante de análisis”.

En el apartado de estudios críticos se analizan diversos aspectos de su obra, “se retoma por ejemplo el tema de El gallo de oro, la relación de Rulfo con la poesía, con el cine, con autores internacionales, y creemos que va a constituir una muy buena aportación al conocimiento de su obra”.

Aparte del libro, se está investigando otra línea: la relación del escritor jalisciense con otros personajes, como la que tuvo con Raúl Sandoval Landázuri, quien encabezaba la Comisión del Papaloapan, en la que trabajó Juan Rulfo después de terminar Pedro Páramo, y que se trata de una etapa en la que el autor hizo trabajo de antropólogo y de geógrafo, además de llevar un registro fotográfico.

Fuente: La Jornada