Fernando Rendón, director del Festival Internacional de Poesía de Medellín, instó este 8 de diciembre al gobierno colombiano, en la ceremonia de entrega de los denominados premios Nobel Alternativos, a apostar por una solución negociada al conflicto de su país.
En su discurso en el Parlamento sueco, Rendón culpó a Estados Unidos de fomentar una “guerra fratricida” en Colombia, y pidió la solidaridad de la comunidad internacional para impulsar, ante el Gobierno y la guerrilla, el inicio del intercambio de presos por secuestrados, para dar paso así a un proceso de diálogo.
“Queremos que el Gobierno no sea arrogante y abandone su pretensión de seguir la guerra, que envíe un gesto al pueblo colombiano”, afirmó Rendón, quien cree que este premio confirma que el camino emprendido por el festival creado en 1991 es el correcto.
Rendón dijo en su discurso que Colombia es un país “desangrado” que no conoce la paz, un país “militarizado y paramilitarizado” donde existe una “impunidad total” y criticó al gobierno por triplicar la partida dedicada a gastos militares e incrementar los impuestos sobre bienes culturales como los libros.
El Premio al Correcto Modo de Vida (Right Livelihood Award), como realmente se llama el galardón, reconoce que el Festival de Medellín ha ayudado a construir la paz en una de las ciudades más violentas del mundo, mostrando cómo la creatividad y la belleza “pueden florecer y superar incluso al miedo y la violencia”.
Durante sus 16 ediciones, 747 poetas de 132 países han leído sus poemas en más de 60 idiomas y dialectos durante 906 lecturas públicas en 34 ciudades colombianas, recordó Rendón, que estuvo acompañado en la ceremonia por los también poetas Gloria Chavatal y Gabriel Jaime Franco.
Dos docenas de manifestantes pertenecientes a grupos colombianos residentes en Suecia se concentraron frente al Parlamento antes del inicio de la ceremonia para reclamar al gobierno sueco que no apoye las negociaciones del gabinete del presidente Álvaro Uribe con los grupos paramilitares porque las consideran una farsa.
Junto al festival colombiano, fueron también distinguidos con este premio, considerado la antesala del Nobel de la Paz, el activista estadounidense Daniel Ellsberg, por su lucha a favor de la paz en la guerra de Vietnam, y la india Ruth Manorama, defensora de los derechos de las mujeres “dalit”, casta “intocable” en su país.
El brasileño Chico Whitaker Ferreira obtuvo el premio honorífico, que no tiene retribución económica, por su trabajo “a favor de la justicia social, que ha fortalecido la democracia en Brasil”, y por ser uno de los impulsores del Foro Social Mundial, “mostrando que otro mundo es posible”. En su alocución, Whitaker defendió la vía abierta por el Foro Social y contrapuso la lógica de la cooperación frente a la de la dominación.
Ellsberg homenajeó al activista Mordechai Vanunu, retenido por Israel por revelar secretos atómicos, pese a que hace años que cumplió la pena a la que fue condenado, e instó a Occidente a protestar frente a esta “injusticia”.
El Nobel Alternativo está dotado con dos millones de coronas suecas (275.000 dólares), a excepción del premio honorífico. Instituido en 1980 por el escritor y ex eurodiputado sueco-alemán Jakob von Uexkull, el galardón ha distinguido a más de un centenar de personas de unos 50 países en estos años.
En su discurso previo, Von Uexkull hizo una dura crítica del liberalismo y la globalización y recordó que la protección del medio ambiente es la base de la existencia de la Humanidad.
Fuente: EFE