Letras
Cardiaca
Historieta sobre el corazón

Comparte este contenido con tus amigos

Era un pequeño vaso cuando hizo su primera contracción. Eran los principios de un embrión. Un saquito pulsante a las tres semanas de gestación. Sí, a los veintiún días dio su primer latido, y a los cuarenta días se oyeron sus primeros sonidos a través del aparato llamado fetone. ¡Ruf, ruf, ruf! Aquéllos eran los balbuceos del rudimento cardiaco; ciento cincuenta veces por minuto. Luego creció y fue expulsado a los nueve meses de la cavidad uterina. Le llamaron Corazón Humano y sus latidos disminuyeron casi a la mitad, setenta y dos por minuto. En algunos casos su último latido se daba a los noventa años de edad, o más. De él dicen los libros médicos que es un músculo hueco que funciona como bomba sanguínea. Día a día, sin descanso, lleva y trae a todo el cuerpo cinco litros de sangre por minuto.

Se le han hecho autopsias, radiografías, ecocardiogramas, fotografías y dibujos. Por eso en el esquema anatómico normal se ve que el corazón viene a la izquierda del tórax. Aunque se han dado casos en que su posición es derecha y le denominan dextrocardia. La mitad derecha se colorea en azul; es la sangre sin oxigenar que es recogida de todo el cuerpo a través de las venas cavas que entran en la aurícula derecha. De rojo, la otra mitad, la sangre oxigenada que viene de los pulmones y llega a todo el organismo por medio de la arteria aorta que sale del ventrículo izquierdo. Ya sabemos; la izquierda se tiñe de rojo y la derecha de azul. También aquí.

Una víscera hueca de la que los textos literarios aseguran que es como ninguna, pues este órgano siente, sufre, se estremece, se aprieta, se alborota se enamora, odia y es feliz. Puede ser también Un corazón sencillo como la novela de Flaubert. El músculo cardiaco de constitución de piedra, de hierro, de mármol, de cristal o de madera. Corazón de pollo o de león, como el de Ricardo.

Y don Quijote, un Corazón soñador, es quien le pregunta a Sancho Panza: ¿De qué lloras corazón de mantequillas? ¿Quién te persigue o quién te acosa ánimo de ratón casero o qué te falta, menesteroso en la mitad de las entrañas de la abundancia? Porque hay que recordar los Proverbios 17.22: El corazón alegre constituye buen remedio; mas el espíritu triste seca los huesos.

Pinta con un adjetivo el corazón y pintaras de cuerpo entero a cualquiera.

Setenta y dos latidos por minuto. A veces con el ritmo perdido, y será una arritmia y le prescribirán antiarrítmicos. A veces acelerado y eso será taquicardia. Diminuyó el paso y le diagnosticaron bradicardia. ¿Persistió a cuarenta por minuto? Entonces le pondrán atropina. ¿Y si no?, le colocarán un marcapasos transitorio y después uno definitivo, tal vez el que se nombra de tres cámaras y de muchos pesos y se quedará pobre. Pobre pero con las pilas puestas marcando bien el paso: lup, dup, lup, dup... la onomatopeya del pálpito; de la sístole y la diástole, que es lo mismo que decir la contracción y la relajación de las dos aurículas y los dos ventrículos.

Corazón que no ve, corazón que no siente, o que no se quiebra. Tengo el corazón roto. ¡Ay! que dolor. Te lo entregué y me lo regresas hecho pedazos. Te duele porque tienes angina de pecho. Dolor opresivo retroesternal, que se irradia a hombro izquierdo y cuello con sudor y angustia. Ecocardiograma, prueba de esfuerzo, cateterismo de las arterias coronarias. Tal vez hay que operar y poner puentes coronarios (un by-pass) o un stent, es decir una malla o férula en las arterias coronarias. No fume, no tome alcohol, no consuma colesterol, baje de peso, camine todos los días, no tenga emociones fuertes. ¡No viva! El electrocardiograma hecho de puras ondas eléctricas PQRST, desniveles de las ondas S-T y enzimas cardiacas elevadas. No entiendo nada. Doctor, ¿que no le sabe explicar a un corazón infartado? Corazón de arterias tapadas que no nutren el músculo-bomba. Corazón insuficiente, le daremos digital. Disminuya la dosis porque ya se intoxicó y vomitó y el electrocardiograma se alteró. Corazón grande o con cardiomegalia: en algunos casos el transplante es la única solución. Pero éste no es insuficiente aunque esté crecido, es grande por su capacidad de amar. Claro está, que los amores después de los cincuenta no deberían contraponerse sino complementarse. Corazón de sinvergüenza que se cree muy suficiente para amar. Corazón de quinceañero dice el médico; poco ingenio y demasiado halago.

¡Ah! misterioso corazón. Tan aburrido que a veces pareciera el de la ballena gris a cinco latidos por minuto. Pero qué emoción cuando te veo, mi corazón casi se siente a quinientos latidos por minuto, como el del colibrí cuando descansa.

Sin ti muero. No podré vivir si me dejas. Mitos, puros mitos. ¿Dónde estás, corazón?, no oigo tu palpitar. Ya no se oye porque hasta aquí llegó, hasta la línea isoeléctrica, línea recta sin ondas. Cayó en paro cardiaco. Rápido, rápido, vamos a darle maniobras de reanimación cardiopulmonar: masaje, respiración artificial, tres apachurrones en el pecho y un soplido en la boca. Hay que administrarle adrenalina y bicarbonato, hay que aplicarle cardioversión con electroshock. Ya pasó media hora. Las pupilas se han dilatado. Las pupilas en midriasis. Ya no responden a la luz, señal de muerte cerebral. Piel lívida y fría, señal de muerte total. ¡Paren todo esfuerzo! no hagan nada más. El hombre debe saber quitar las manos cuando Dios ya puso las de Él. Ni modo, calló para siempre. Hicimos lo que se pudo, se nos fue. Adiós, hasta luego. Que Dios te reciba en su Santo seno, ¿o no? Bueno, tal vez hasta nos veamos pronto. Dicen que: somos nada. ¿Somos nada?