El historiador José Luis Martínez, uno de los autores más representativos del siglo XX mexicano, falleció a la 1 de la tarde del pasado 20 de marzo en su domicilio de la colonia Anzures, en Ciudad de México, a los 89 años de edad. Rodrigo Martínez, hijo del intelectual, informó que su padre murió de causas naturales.
Sobre su vida se publicará un libro de entrevistas que lleva dos años preparando el escritor José de la Colina para el Fondo de Cultura Económica (FCE), sello al que Martínez estuvo estrechamente ligado.
De la Colina explicó que este trabajo editorial “será un libro de José Luis Martínez, porque en realidad, lo que yo hacía era entrevistarlo para que formáramos el libro”. Destacó que durante dos años llevó a cabo diversas sesiones con el llamado “Curador de las Letras Mexicanas”, que dieron por resultado alrededor de cincuenta horas de grabación “para que él hablara de su vida, la idea es que sea una autobiografía”.
Puntualizó que el texto en cuestión quiere ser “como el que hizo Fernando del Paso con Juan José Arreola y por eso afortunadamente dentro de esta circunstancia —la muerte de Martínez— habíamos terminado ya esas grabaciones”. El trabajo se centrará ahora en la trascripción de las entrevistas, labor en la cual, la pieza fundamental “es Marilú, quien fue secretaria de José Luis durante mucho tiempo y conoce muy bien su dicción, eso porque ya al final, en las últimas entrevistas había problemas de dicción en él”.
Nacido en Atoyac, Jalisco, el 19 de enero de 1918, Martínez cursó la carrera de letras españolas en la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam) e hizo cursos aislados de filosofía e historia del arte, entre 1938 y 1943.
Incursionó en distintos géneros literarios, lo que le permitió adentrarse en los más variados y empeñosos caminos de la cultura y la literatura. Igualmente, colaboró en distintas revistas, fue profesor de literatura y letras en distintas universidades, consejero cultural de instituciones públicas y privadas, y titular de distintos cargos públicos.
Fue director del FCE entre 1977 y 1982, además de uno de sus grandes autores y, a partir de 1990, miembro de su Consejo de Administración y de los comités asesores de Historia y de Literatura.
Durante su gestión se publicaron 701 títulos nuevos y se creó la colección Revistas Literarias Mexicanas Modernas, cuyo propósito fue poner de nuevo en circulación, en ediciones facsimilares, las principales revistas literarias publicadas en México en la primera mitad del siglo XX: Taller, Contemporáneos y Bandera de Provincias, entre otras. También se dedicó a la recuperación del catálogo general mediante la reedición y reimpresión de títulos, cuyo valor e importancia cultural mantenían plena vigencia, realizándose un total de 1.084 obras.
Con el FCE publicó obras como El ensayo mexicano moderno (2 tomos, 1958, 1971, 2001), De la naturaleza y carácter de la literatura mexicana (1960), Nezahualcóyotl: vida y obra (1984), Alfonso Reyes, Pedro Henríquez Ureña. Correspondencia I: 1907-1914 (1986), Documentos cortesianos (4 tomos, 1990-1992), Hernán Cortés (1990), El mundo privado de los emigrantes en Indias (1992), Hernán Cortés. Semblanza (1997), Semblanza de Nezahualcóyotl (1998), Pasajeros de Indias. Viajes trasatlánticos en el siglo XVI (1999) y Semblanza de académicos. Antiguas, recientes y nuevas (2004).
En la administración pública se desempeñó como secretario particular del titular de Educación Pública, Jaime Torres Bodet, de 1943 a 1946, y diputado federal por el VIII Distrito de Jalisco de 1958 a 1961. Fue también embajador de México ante la Unesco en París, Francia, de 1963 a 1964; director general del Instituto Nacional de Bellas Artes, de 1965 a 1970; embajador de México en Atenas, Grecia, de 1971 a 1974, y gerente general de los Talleres Gráficos de la Nación en 1975 y 1976.
También fungió como presidente de la Academia Mexicana de la Lengua; consejero de la Fundación Cultural Televisa, de 1975 a 1998; miembro de número de la Academia Mexicana de la Historia en 1993; creador emérito del Sistema Nacional de Creadores de Arte en 1994 y asesor del secretario de Educación Pública de 1993 a 1994, entre otros cargos.
Entre las distinciones que recibió destacan el Officier d’Academie, de la República Francesa, en 1947; la insignia José María Vigil, como jalisciense distinguido, en 1956; Comendador de la Orden al Mérito de la República Italiana, en 1967, y Premio Internacional Alfonso Reyes, en 1982.
Fue medalla Ramón López Velarde del gobierno de Zacatecas en 1988; medalla de honor de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, Santander, España, en 1993; Presea Miguel Othón de Mendizábal (medalla de oro) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (Inah), por su contribución a la conservación, protección y difusión del patrimonio cultural de su país, el 30 de noviembre de 2000.
En homenaje a su labor en pro del FCE y de las letras mexicanas, esa casa editorial decidió en 1999 nombrar “José Luis Martínez” a su librería en Guadalajara, Jalisco.
Fuentes: El Informador • El Universal