El escritor argentino Federico Andahazi (Buenos Aires, 1963) ha sido acusado de plagio por su novela El conquistador, ganadora del Premio Planeta 2006, según trascendió el pasado 24 de marzo de una denuncia presentada por Agustín Cuzzani, hijo del dramaturgo Agustín Cuzzani (1924-1987), ante el Juzgado Nacional Federal en lo Penal Nº 9. El sello Planeta, que publicó la novela y es señalada también por el demandante, sostiene que la querella no tiene “argumentos serios”.
Según indicaron los querellantes en un comunicado, “la similitud, basada en la misma historia (un líder azteca que llega a España antes del viaje de Colón a América), así como más de dieciocho situaciones puntuales de la novela que reflejan sus equivalentes en la obra de Cuzzani, han sido puestas en claro en una pericia realizada al efecto y dan el sustento a la denuncia”.
La pericia a la que se refiere el comunicado es un informe encomendado por Cuzzani (hijo) a la doctora en letras e investigadora Graciana Vázquez Villanueva, donde se insinúa que la novela de Andahazi es un plagio de la obra Los indios estaban cabreros, pieza teatral escrita por su padre y estrenada en 1958 con los actores Héctor Alterio y Juan Carlos Puppo como protagonistas.
Según el informe, la novela de Andahazi —que actualmente ocupa uno de los primeros puestos de venta de Argentina— reproduce tópicos, personajes y reformula frases de la obra de teatro. “El leit motiv de la novela es el mismo que el de la obra y además hay entre ambas diecinueve puntos de contacto”, explicó Cuzzani.
Tales puntos incluyen, según el estudio, el eje argumental, los protagonistas y los lugares en los que se lleva a cabo la acción, entre otros. Ambas presentan a un líder del imperio azteca que viaja a Europa antes de la llegada de Colón a América con la intención de traer información sobre la vida y las costumbres europeas.
En su defensa, el autor de El anatomista ha dicho que “no se puede plagiar lo que se desconoce”, aclarando terminantemente que nunca había tenido noticias de la obra. “Ni la leí ni la vi en ninguna oportunidad”. Según su abogado, Oscar Finkelberg, quien ya tiene entre manos un pedido del autor para presentar una denuncia contra Cuzzani por calumnias e injurias, “uno de los principales problemas con el plagio es que la ley no define qué es. Ahora, plagiar es robar y es la imputación de mayor deshonor que se le puede hacer a un intelectual”, puntualizó.
“El derecho de autor protege las formas expositivas, el estilo personal del autor. No protege los temas ni los argumentos y mucho menos los hechos históricos y las leyendas, como es este caso”, continuó Finkelberg, quien agregó que la línea argumental que está en disputa no es original, “se reconocen antecedentes anteriores a la obra de Cuzzani, incluso desde principios del siglo XX”.
Una de las coincidencias destacadas por Vázquez Villanueva es que ambas obras se inician en un mercado azteca. En Los indios estaban cabreros se lee: “Estamos en la plaza del mercado de una pequeña aldea de pescadores a orillas del Mar Atlántico, en las costas mexicanas del Imperio Azteca”. En El conquistador: “La plaza del mercado, rodeada de canales, se iba poblando a medida que llegaban las barcazas cargadas. Era aquél el corazón del Imperio Mexica”.
“Hay un interés oscuro detrás de esto”, resumió Andahazi y definió su posición: “Creo que la actividad literaria es un campo de la libertad absoluta. El límite es el plagio, así lo he entendido siempre”. Desde Planeta manifestaron su apoyo al autor y confiaron que la situación se aclare por vía judicial.
Por su parte, portavoces de Planeta mantuvieron que la denuncia es “un disparate”, al punto que los abogados de la editorial desistieron de ir a una mediación con los denunciantes para que la investigación siga su curso legal.
“Se trata de una obra teatral que no es conocida en absoluto, que no fue editada y que se representó antes de que Andahazi naciera. La denuncia no es seria. La obra habla de indios que van de América a Europa y ese es el único punto de comparación, pero en modo alguno se puede hablar de plagio y Planeta ya ha presentado su informe ante la justicia”, dijeron las fuentes.
La obra de Andahazi fue premiada por su “originalidad argumental y por el excelente oficio narrativo” por un jurado integrado por los escritores argentinos Osvaldo Bayer y Marcos Aguinis, la novelista chilena Marcela Serrano y el director del Área Editorial de Planeta, Carlos Revés. Andahazi es además autor de Las piadosas, El árbol de las tentaciones, El príncipe, El secreto de los flamencos y Errante en las sombras.
Fuentes: EFE • El Clarín