Letras
Poemas

¡Comparte este contenido! Compartir en Facebook Compartir en X Compartir en WhatsApp Enviar por correo

A Mery

Con su partida
Nos puso en el sendero
Hizo posible
Todos los reencuentros

Como una chupita
Recibió el peñascazo
Enviado con la fuerza
Del azaroso infinito

No hizo
Otra cosa más
Se durmió
Y se fue

 


 

Llega
Él
quien se dice
y que aún pretende

Llega
y sólo carga
un bulto
de ancianos sentimientos

A dónde
partirá
si en su casa
resta
la ceniza
y un lamento
largo
como un filo
de agua

Como un hilo
perdido
en esos laberintos
llega

A dónde partirá

Como un perdido
en las calles
de libélulas
repletas

 


 

Santa Teresa, de todas tus miserias

Hoy sucedieron
los límites violados

Sucedieron
las pisadas
sobre jardines
nunca hollados

El Rey
sin vergüenza asume
aquel sometimiento

Asume
en suma
lo acogido
y lo gozado

Como Dios
—que bien quisiera—
dice
lo lleva
y lo diluye

Como Dios
extiende su mano
y se perdona

 


 

En las serenas
lagunas de tus ojos
abrevaré los años
transitados en mis rutas
desiertas y amargas

Con el almíbar oculto
en el panal de tu boca
saciaré las carencias
de pasiones agotadas

Cubriré en fin
mi cansada presencia
con la seda
fresca de tu piel
para quedarme