Reflejo
Hermosa luna la de anoche: arrogante, plena, nívea, absoluta, insensible.
Satélite resquebrajándose en mis pupilas, escurriendo entre mis recuerdos.
Yo, a merced de tu vacuidad que lo llena todo, impregnando mi cielo de misterio,
de ausencia infinita.
Para ti
El ciclo circadiano hecho trizas
Noche y día mezclados de forma inconcebible
Minutos traducidos a horas
Para coincidir
Y que el sabor de su compañía no se diluya
Mi bilis negra esparcida con su risa
Con la dulzura de su hablar
El sin sentido como eje de la existencia,
Mi existencia.
Esa
Que llegó a contagiar de luz,
De vida.
Y que refleja la certeza
De que yo era una sobremuriente más.
Él
“...o tal vez ese viento que te arranca del aburrimiento
y te deja abrazada a una duda, en mitad de la calle y desnuda...”
J. Sabina
Al destapar la botella de baileys aparece.
El humo de los slims delinea su figura
con la rebeldía eterna de sus cabellos
y sus manos dibujando círculos infinitos,
de espirales rotas y caracoles sin luna.
A veces no habla,
sólo se sienta en la silla azul,
esa sobre la que tiene derechos de inspiración.
La música también lo invoca.
El cine, la poesía, la comida mediterránea,
los libros.
Si la tarde es lluviosa
la melancolía lo acompaña
hasta que los primeros rayos de luz bañan mi piel,
dando por terminado el encanto.
Cuando sólo me mira
desde el rincón que habita en mi mente
de sus ojos escurren mil historias
cual gotas resbalando tras un cristal.
Aun cuando no habla, dice.
Esto no lo sabe, es portador de relatos maravillosos
que resbalan con descuido en el papel de otros.
Si el aullido del tren rompe la noche
la miel de sus pupilas me toma por rehén
y no me suelta hasta pronunciar el conjuro.
Todos los seres nocturnos lo escuchan
y entonces logro ser liberada.
Así iniciamos la travesía por la tierra de nunca jamás.
Donde se dan cita los personajes más disímbolos
para formar parte de la historia nunca contada.
Su presencia es diversa
como estrellas hay en el cielo
y siempre da algo:
Estelas de dulzura
cuando se desata las manos
y abre el corazón.