El escritor Fernando Vallejo anunció que ya no deseaba ser considerado colombiano, en una carta que hizo pública el pasado 7 de mayo en la que acusó a Colombia de dificultar su carrera literaria y cinematográfica, y reiteró su intención de permanecer en México hasta su muerte. “Lo que me reste de vida lo quiero vivir en México y aquí me pienso morir”, indica al final del texto.
Vallejo, quien actualmente vive en México, recibió a finales de abril la nacionalidad de ese país, por lo que para él es claro que “esa mala patria de Colombia ya no es la mía y no quiero volver a saber de ella”. El autor de La virgen de los sicarios acusa a su país de haberle atropellado tantas veces como le ha sido posible. “Hace un año me quería meter preso por un artículo que escribí en la revista SoHo señalando las contradicciones y las ridiculeces de los Evangelios. Eso dizque era un agravio a la religión y me demandaron. ¡Agravios a la religión en el país de la impunidad!”.
Vallejo lleva más de la mitad de su vida en México. Llegó allí, según sus explicaciones, “porque Colombia me cerró las puertas para que me ganara la vida de una forma decente que no fuera en el gobierno ni en la política, a los que desprecio y me puso a dormir en la calle tapándome con periódicos y junto a los desarrapados de la Carrera Séptima y a los perros abandonados, que desde entonces considero mis hermanos”.
Argumenta que Colombia le cerró las puertas a sus propuestas cinematográficas, que fueron censuradas, y finalmente rodadas, financiadas y exhibidas en México. La carta fue publicada por Caracol y aún puede leerse su texto íntegro.
La decisión del escritor ha dado lugar a diversas reacciones, destacando la solicitud, hecha este fin de semana en la revista Cromos por su colega y coterráneo William Ospina, de que reconsidere su decisión de renunciar a la nacionalidad colombiana y que siga siendo “la mala conciencia de Colombia”.
En una carta pública, Ospina subrayó que Vallejo no puede dejar de ser colombiano, porque pone “a prueba nuestra capacidad de convivir con los que piensan distinto”, e increpa al escritor diciéndole que no puede “ser colombiano, pero al mismo tiempo no puedes dejar de serlo, porque no hay nada en ti que sea de otra parte”.
Fuentes: Caracol • EFE