Artículos y reportajes
Enmanuel KantCrítica a la biología pura

Comparte este contenido con tus amigos

Según la manera como Enmanuel Kant entendía los conceptos, podría traducirse nuestro título como “Investigación sobre la verdad evidente en biología”.

A pesar de su carácter oscuro y hermético, los textos de Kant operaron una verdadera revolución en la filosofía, cuyos efectos llegan hasta la actualidad. Él acuñó la frase “Sapere aude” (“Atreverse a conocer”); vamos entonces a atrevernos a conocer su criterio y específicamente a la consecuencia en una de las ramas del conocimiento, de la cual algunas de sus premisas están aún por ser definidas. Nos vamos a referir a la ciencia biológica.

En uno de sus principales libros, Crítica de la razón pura, Kant desarrolla la tesis de la existencia de los juicios “sintéticos a priori”. Según su filosofía, estos juicios eran los que verdaderamente caracterizaban al “conocimiento científico”. Su esfuerzo por tratar de definir el verdadero conocimiento se justificaba por el hecho de que, tanto en su tiempo como en el nuestro, han existido conceptos, ideas y teorías falsas, y siempre se ha hecho necesario para el intelecto poder disponer de instrumentos que permitan identificar lo verdadero de lo falso, y para ello Kant nos ofrece el llamado “juicio sintético a priori”, juicios de naturaleza “híbrida”, debido a que son juicios que tienen características, tanto de los llamados “juicios analíticos”, como de los llamados “juicios sintéticos”.

“Crítica de la razón pura”, de Enmanuel KantLos juicios analíticos pueden hacerse de manera universal, e independientemente de la experiencia; son, por lo tanto, a priori, pero no constituyen un aumento del conocimiento. Los juicios sintéticos aumentan el conocimiento, pero dependen de la experiencia de un hecho particular; parecen ser, por lo tanto, a posteriori. Sin embargo la ciencia debe producir afirmaciones no fortuitas. Kant define el problema de la ciencia como “la fundamentación de los juicios sintéticos a priori”, es decir, afirmaciones de validez universal que puedan realizarse independientemente de la enumeración de los hechos constatados por la experiencia de un solo individuo. El mejor ejemplo que se puede proporcionar para entender la naturaleza de un juicio sintético a priori (juicio verdaderamente científico según Kant) es el siguiente: no es igual decir “El calor dilata los cuerpos”, que decir “El calor siempre dilata todos los cuerpos”; este juicio es universal, necesario y no sujeto a la experiencia, es decir “a priori”. En resumen, para que una proposición sea realmente conocimiento científico, además de ser universal, necesaria y también de no estar sujeta necesariamente a la experiencia, debe además producir un aumento del conocimiento.

Los biólogos evolucionistas afirman que “los organismos vivos evolucionan”, afirmación que realmente no ha hecho que el conocimiento biológico aumente, debido a que todavía se ignora el mecanismo que explique la forma en que se produce, y también que “la evolución es el fundamento de la biología moderna”. Ahora bien; si es bien sabido que la evolución no es universal, debido a que existen especies que no han evolucionado, como el género de los quelonios, y que tampoco es necesaria para explicar las variaciones genéticas, debido a que este fenómeno es consecuencia de las funciones bioquímicas del ADN, señores profesores, respondan esta pregunta: ¿qué tan bien fundamentada podrá estar la biología moderna..? ¡Atrévanse a hacer conocer la verdad!