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La zonificación en el ejercicio de la función sexualLa zonificación en el ejercicio de la función sexual

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Al igual que en el fútbol, en el ejercicio de la función sexual tenemos que establecer la zonificación: una Zona de Seguridad, Zona de Creación y una Zona de Definición.

La Zona de Seguridad comprende la eliminación de ansiedades, miedos, culpas y odios. Tenemos que vivir la sexualidad desde una plenitud de amor, confianza, respeto y comunicación con la pareja. Siempre es conveniente dentro de esta zona el buen uso de los preservativos y aun más si se trata de una relación con una extraña. Se debe cuidar aun con la propia pareja de los embarazos no deseados. Asegurarse para nuestra propia salud sexual y de la pareja que la relación sea de mutuo acuerdo. Desplegar toda la acción en la preparación de la pareja. Si somos hombres o mujeres no olvidarnos del enfoque de género.

La Zona de Creatividad representa, para la pareja y para sí mismo, jugar a las estimulaciones (dar y recibir) teniendo en cuenta el lado fuerte y el débil, las zonas erógenas, las preferencias, los cambios y combinaciones de posiciones. Dejarse llevar por el lenguaje gestual y actitudinal de la pareja y hacer lo mismo al pasar de activo a pasivo durante el desarrollo del juego en su momento creativo. Hacer uso cuanto sea necesario y cuantas veces sea necesario del lenguaje verbal. Comunicación es poder para el triunfo y para superar fracasos.

La Zona de Definición exige el no abandono del balón, tiene que ponerse en funcionamiento la fase de ataque y defensa para hacer efectivo el gol, que en este caso es el orgasmo de la pareja y el nuestro. Puede que sea el de ella primero y después el nuestro, simultáneo o primero el nuestro, siempre y cuando podamos centrar, hacer toques cortos y nunca asumir la conducción que nos pueda poner fuera de juego por posición adelantada. De allí que debemos integrar a la pareja desde el comienzo en el bloque y hacer con ella un escalonamiento.

Durante todo el desenvolvimiento de la función sexual, debemos hacer la pausa, los cambios de juegos, salir por el lado débil, insistir sobre el estado de agresividad-amorosa, acariciante. Mantener un adecuado grado de concentración, siempre con la disponibilidad de dar y recibir estimulaciones. Tenemos que superar la actitud machista y romper con el ciclo de la ignorancia sexual.

Operamos a través de la convivencia estable y fiel de la pareja los mecanismos de seguridad, ya que el no tener una opción de paso nos hace establecer con la pareja una verdadera llave a favor de los goles efectivos del orgasmo como indicador de salud, bienestar y felicidad.

En el ejercicio de la función sexual no vale el ataque tres contra uno ni dos contra uno, aunque sí el de zona-marcación uno contra uno y saber que la ciencia y la tecnología, con ingredientes de valores morales, ayudan a superar y mejorar el sistema de juego.