El buzón
¿Concesión o boicot?
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3 de junio de 2007

Uno de los principales promotores de la reciente afición de los venezolanos por el fútbol ha sido RCTV. Si bien nuestro deporte más popular es el béisbol, el venezolano goza intensamente durante eventos como la Copa del Mundo, la Copa América, la Liga de Campeones de Europa y muchas otras, gracias a que nuestros medios privados compran los derechos y moderan este tipo de programación. De hecho, el auge de aficionados, y por ende el apoyo económico que ha recibido nuestro equipo nacional, “La Vinotinto”, ha sido a causa de la promoción de este deporte por medios como RCTV.

Debido a su postura adversaria y a su influyente posición como primer canal de audiencia en Venezuela, RCTV está sufriendo una persecución arbitraria por parte del gobierno. En esta clara violación a los derechos de libertad de expresión, los aficionados al fútbol y las organizaciones que los representan deberíamos ser los primeros en oponer esta acción del gobierno. La Confederación Suramericana de Fútbol, en reconocimiento al compromiso que ha tenido RCTV con el desarrollo del fútbol en Venezuela, debería asumir este liderazgo y advertir al gobierno que, de llevarse a cabo esta acción contra RCTV, la Copa América sería llevada a otro país donde se respeten los derechos de los medios de comunicación independientes. La interdependencia entre el deporte como forma de entretenimiento y los medios de comunicación es vital y por eso las organizaciones deportivas internacionales deben apoyar a los medios frente a este tipo de atropello.

De mantenerse la intención de realizar la Copa América en Venezuela, ésta debería quedar totalmente boicoteada como forma de protesta tanto por los equipos de cada país como por los medios de comunicación. En numerosas ocasiones se ha utilizado la polémica causada por la ausencia de equipos nacionales a olimpiadas y demás juegos internacionales para denunciar posiciones políticas que violan los derechos humanos. Ni la Confederación de Fútbol Suramericana ni su organización madre, la Fifa, deben ser cómplices de este gobierno al organizar un evento de alto impacto mediático y así favorecer a un régimen totalitario que persigue a los propios medios que han sido sus principales aliados.

Andrés Coles