García Valdés y Molina Foix ganan en poesía y narrativa en España
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Los premios nacionales de Poesía y Narrativa de España recayeron este año sobre la asturiana Olvido García Valdés (Santianes de Pravia, 1950) y el alicantino Vicente Molina Foix (Elche, 1949), según se supo por los anuncios hechos el 9 y 16 de octubre pasados, respectivamente.
García Valdés mereció el Premio Nacional de Poesía por su último libro, Y todos estábamos vivos (Tusquets, 2006). Autora de otros cinco poemarios, ha escrito, además, el ensayo biográfico Teresa de Jesús (2001) y traducido a Pier Paolo Pasolini y, junto con Monika Zgustova, a las poetas rusas Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva.
Es licenciada en filología románica y en filosofía y dirige el Instituto Cervantes en Toulouse (Francia). Además, coedita la revista poética Los Infolios desde 1981 y es miembro del consejo editor de la publicación El Signo del Gorrión. Sus obras, consagradas sobre todo a la poesía, han sido traducidas a diversos idiomas y aparece en varias antologías. Exposición, Ella y los pájaros o Del ojo al hueso son algunos de sus títulos más destacados.
Entre los premios que ha recibido se encuentran el Esquío de Poesía en Lengua Castellana (1989), el Caro de Literatura (1990) y el Leonor de Poesía (1993).
Dotado con 15.000 euros, el Premio Nacional de Poesía se concede a la mejor obra de poesía publicada en 2006 en español o en algunas de las otras lenguas cooficiales habladas en España. El jurado, presidido por el director general del Libro, Rogelio Blanco, lo integraban también Andrés Sorel, Luis García Jambrina, Jon Kortazar, David Jou, Xoxé Luis Axeitos, Juana Vázquez, Juana Castro, Francisca Aguirre y José Manuel Caballero Bonald, galardonado el año pasado.
Molina Foix, por su parte, se hizo acreedor del premio en su mención Narrativa por la novela El abrecartas, que recorre la historia española del último siglo en formato epistolar, mezclando personajes ficticios con otros reales como los escritores Aleixandre, García Lorca, Miguel Hernández, Eugenio D’Ors, Alberti, Fernando Sánchez Dragó o José María Castellet. El libro comienza con unas cartas escritas en los años 20 por un amigo de la infancia del poeta García Lorca, y termina en 1999 con un correo electrónico entre otros dos personajes.
Novelista, poeta, dramaturgo y crítico de cine, Molina Foix nació en Elche (Alicante) el 18 de octubre de 1949. Licenciado en filosofía por la Universidad Central de Madrid (la hoy Complutense), vivió y ejerció la docencia en Gran Bretaña durante ocho años, y entre 1976 y 1979 fue profesor de literatura española en la Universidad de Oxford.
Publicó en 1970 su primera novela, Museo provincial de los horrores, y en 1973 obtuvo con Busto el premio Barral, libro al que le seguirían Tres cuentos didácticos y La comunión de los atletas. Después de conseguir en 1983 el Premio Azorín de novela por Los padres viudos, Molina Foix publicó en 1985 la pieza teatral Los abrazos del pulpo.
En 1988 publicó su primer poemario, Los espías del realista, y la novela La quincena soviética, por la que consiguió el Premio Herralde. En septiembre de 1990 se incorporó al Centro Dramático Nacional como director literario, institución para la que tradujo y adaptó Hamlet y El mercader de Venecia. Basado en un guión suyo, en junio de 1994 se estrenó en Barcelona el espectáculo El amor brujo, de Manuel de Falla, que puso en escena el ballet de Víctor Ullate.
En 1997 publicó su novela La mujer sin cabeza, y un año después se estrenó su obra teatral Seis armas cortas. En 2000 publicó El novio del cine donde combina la narración con el ensayo y la crítica cinematográfica. Un año después publicó El vampiro de la calle Méjico, por el que recibió el Premio García-Ramos de Novela. También en 2002 estrenó la obra teatral Lenguas de plata.
Molina Foix también es director cinematográfico, área en la que debutó en 2000 con Sagitario, y en 2005 presentó su segundo filme, El dios de madera. Ha sido colaborador del Diario 16, y desde 1985 escribe en El País y en la revista Fotogramas.