Lección de canibalismo
EL HOMBRE está desnudo
(como ese pan a las puertas del horno)
por la misma razón que el agua moja.
Ella quiere morderle por el mismo motivo
que no hay lluvia en el desierto
Y punto.
(Desestimo cualquier otro argumento)
Para afirmarnos, ya ven,
no apelo al mito
(El amor, es una cuestión Atómica
más bien Gastronómica,
siempre que sea)
¡Oh mundo de las partículas...
Majestad del fuego lento...
¡Ingobernable vapor!:
Estar en ella de la misma manera
que el pan está en la carne
Que en las legumbres hay pan
Que el agua es la casa de la sed
(Sólo esto conjuro)
Que ella resida en mí del mismo modo
Que todo está en todo
Y vivir feliz impunemente
COMO EL HAMBRE... ENTRE CANÍBALES
Examen al yo profundo
...ha entrado a mi pecho con un palo en la mano
Hablar luego de Sócrates al médico?
(César Vallejo)
—¿Dónde estoy?
—¿Quién eres?
—me pregunto a veces—
—En qué momento... Por qué gritar...
—respondo—
Esto de aludir mi quintaesencia
cada vez,
resulta necio.
—¿A dónde vas?
—¿Cuál es el motivo?
—no dejo de indagarme—
Quién le dijo... por quién pregunta
Hacer un inventario de este modo
a cada rato, es cosa recia
—en la soledad todo se duplica,
se remueve, se desborda—
—¿Cómo le va?
—¿Qué hora es?
—y si tengo alguna duda
(Antes de replicar me muerdo el ánimo,
pero sucumbo...)
cuál inconveniente... en qué coincido
o si tan mal va la proeza...
Lo he dicho.
Esto de llenar el cuestionario
sabiendo erradas las preguntas
(y para colmo perder
Luego
la cuenta de lo acertado)
es más que fracasar.
Es como no haber ganado nunca.
Ícaro
HAY UN hombre cayendo
constantemente
en el ascenso del pájaro.
Es cierto
Hay, en el canto del pájaro,
en su aleteo infatigable,
un hombre tocando fondo
Pero nunca ocurre lo contrario
Cuando el pájaro
expande
su
ausencia
y
como
puño
cerrado
encuentra
el
polvo
o
se detiene de golpe
para siempre en su sombra
Nadie sube
Nadie cae
otra vez
Todo se porta inmóvil
como la
V
E
R
T
I
C
A
L
I
D
A
D
a Javier Bosch