El pasado 27 de noviembre fue inaugurada la exposición “Siempre todavía”, en la que un grupo de artistas ha reinventado la granadina Huerta de San Vicente con objetos creados para rendir homenaje al poeta Federico García Lorca (1898-1936), y que estará abierta al público en su primera etapa hasta el 31 de enero de 2008.
La segunda etapa será inaugurada en mayo, y la tercera y de clausura tendrá lugar en septiembre en Madrid. Todas las obras que produzcan los artistas se reunirán en un libro que se presentará cuando la muestra acuda a la capital española.
La muestra ha sido organizada por la Fundación Federico García Lorca en colaboración con la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), entidades que invitaron como comisario a Hans Ulrich Obrist, director de Proyectos Internacionales de la Serpentine Gallery (Londres).
Obrist reunió a más de veinte artistas nacionales e internacionales para este proyecto, que forma parte de otro más extenso, una serie de exposiciones en casas de personalidades diversas como la del arquitecto Luis Barragán en México, la de Sir John Soanes en Londres, o la de Friedrich Nietzsche en Sils Maria.
Entre los artistas que participaron se encuentran John Armleder, John Baldesari, Leonora Carrington, Tacita Dean, Gilbert & George, Dominique González-Foerster, Cerith Wyn Evans, Roni Horn, Anri Sala, Philippe Parreno, Douglas Gordon, Enrique Morente, Pedro Reyes, Trisha Donnelly, Sarah Morris, Franz West, Cy Twombly, Cristina Iglesias, Devendra Banhart, Bestué y Vives, Paul Chan, Democracia, John Giorno, Koo Jeong-a, Arto Lindsay, Jorge Macchi, M & M, Rivane Neuenschwander, Pere Portabella y Enrique Vila-Matas.
Los invitados a participar en el proyecto estuvieron visitando durante todo un año la Casa-Museo Federico García Lorca, en Granada, buscando la inspiración para concebir sus obras mediante una conexión con el poeta. La gran variedad de artistas invitados permitió que algunos se interesaran más por aspectos biográficos, otros por aspectos histórico-políticos y la gran mayoría poéticos.
En la exposición todo lo que se encuentra en los rincones de la casa es una obra de arte, como las cuatro fuentes en el jardín en donde se encuentran sumergidos, escritos en azulejos en azul y blanco, los poemas del estadounidense John Giorno. Algunos de los cuadros originales que se encontraban en la sala fueron remplazados temporalmente por obras de autores contemporáneos, como una pintura de algo que asemeja un vegetal y que tiene escrita la leyenda “verde que te quiero verde”, cita del “Romance sonámbulo” del poemario El Romancero Gitano de García Lorca.
Los artistas británicos Gilbert and George decidieron retratarse acostados en la cama de Lorca, “el espacio más íntimo de una persona” según ellos, con la imagen de la virgen en la cabecera, y colgaron la fotografía en una de las paredes de la habitación. “Ha sido la única manera de disfrutar de la necrofilia sin terminar en la cárcel”, se rió Gilbert. Ambos reiteraron su admiración por un autor que “trataba de entender a los otros seres humanos”. Explican que su obra habla de misterio, intimidad y privacidad y rinde homenaje a Lorca, un artista que “pagó con su vida el precio de la libertad en tiempos difíciles”.
También otros artistas decidieron usar la cama como inspiración, como los españoles Marc Vives y David Bestué, quienes han hecho unos pequeños robots con forma de insectos que representan un drama inspirado en Bodas de sangre y en Maleficio de la mariposa.
Encima del escritorio donde Lorca creaba su poemas, la artista Rivane Neuenschwander ha colocado una máquina de escribir con un folio. La brasileña, además, ha creado una colcha con pájaros bordados en alusión a la libertad. Al salir, los visitantes podrán disfrutar del camino vegetal de Cristina Iglesias. En la cocina están los botijos del mexicano Pedro Reyes, todos diferentes y con versos de Lorca donde aparece la palabra agua.
El recorrido de la exposición va acompañado de las coplas del cantaor flamenco Enrique Morente, donde percusión, palmas, voces, batería, guitarra y campanas se unen al mundo del arte contemporáneo. “Es anormal que un cantaor participe en una muestra de arte contemporáneo”, dijo el cantaor, quien agregó que se conforma con estar “dentro del contexto y no muy desacorde con los grandes artistas contemporáneos que participan en este homenaje”.
Fuentes: BBC • Huerta de San Vicente