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Réplica al paraintelectual Harold Alvarado Tenorio en Letralia

Festival Internacional de Poesía de Medellín

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De nuevo, el señor Harold Alvarado Tenorio arremete contra el Festival Internacional de Poesía de Medellín. El Festival de Poesía de Medellín no ha querido, deliberadamente, debatir con el señor Harold Alvarado, pues eso sería darle categoría de interlocutor a una persona que no tiene más recurso en su vida interior que la calumnia y la difamación. Nuestra respuesta a las agresiones y calumnias del señor Alvarado la puede ver cualquiera en el portal de nuestra página en la Web, y en ella están claramente expresados los motivos que animan nuestra lucha, que entre otras cosas no está dirigida contra ninguna persona en particular.

Para dar una idea sobre la altura intelectual y moral del señor Alvarado, cederemos esta vez a la tentación de reproducir aquí dos fragmentos de sendos mensajes y cartas que le han sido dirigidos. Una de ellas, de un intelectual serio, Carlos Vidales, a propósito del pedido de difundir en Suecia un interrogatorio que el señor Alvarado le hiciera al poeta Fernando Rendón, director del Festival Internacional de Poesía de Medellín; la otra, de ex alumnos y colegas suyos de la Universidad Nacional de Colombia, quienes propusieron nada menos que la creación de un Premio Nacional de la Infamia que llevara su nombre.

“...todo el conjunto del interrogatorio, que incluye sin duda cuestiones interesantes, como las que se refieren al manejo de recursos del Festival de Medellín, está formulado de manera tan agresiva, tan pobre de datos precisos y de pruebas concretas, que pierde su valor en esta discusión pública que has entablado con Fernando Rendón. Tal vez, si hubieras formulado todo de manera pedagógica, explicando antecedentes y aportando pruebas y evidencias, informando con detalle sobre tus dudas y reparos en lugar de hacer una serie de preguntas, estableciendo claramente cuál es el objeto de tus ataques (¿el Festival de Medellín? ¿El Partido Comunista? ¿La persona de Fernando Rendón?) y, sobre todo, evitando toda expresión antidemocrática, toda actitud inquisitorial sobre militancia política y toda pretensión de descalificar a los opositores que ‘denigran’ del gobierno, tal vez, digo, podrías haber logrado crear un documento de nivel, de altura, digno de discusión y de difusión en todas partes. (...) Ahora bien: todavía, si no existieran todos estos reparos que te he mencionado, sería absolutamente imposible para mí difundir la versión sueca de tu carta abierta. ¿Por qué? Sencillamente porque esa versión sueca es idiomática y gramaticalmente desastrosa. (...) Los errores de traducción y el manejo del idioma sueco son tan lamentables, que la difusión de semejante texto en Suecia solamente va a provocar risa y descrédito a costa tuya. El traductor ha convertido personas inteligentes (smarta) en personas dolorosas (smärta), la invocación de un derecho constitucional en una plegaria religiosa (helig begäran) y ha traducido ‘postular’ a ‘postulera’, lo que es, hablando amablemente, una cretinada. Y estos son solamente tres ejemplos de las muchas barbaridades idiomáticas del texto. Y es que ninguna persona seria traduce hacia el idioma extranjero: el traductor honrado traduce del idioma extranjero hacia su lengua materna. Lo demás es charlatanería. (...) Si en algo valoras la opinión de un amigo, Harold, atiende mi opinión: no difundas este documento en Suecia. Su contenido te hará aparecer como un enemigo de los valores democráticos, tan respetables en este país, y su forma te hará objeto del ridículo y del desprestigio“ (Carlos Vidales).

Por su parte, en un texto de dudosa calidad, el grupo de ex alumnos y colegas (que entre otras cosas omiten dar sus nombres para no exponer sus vidas), expresan:

“...como su libelo cuando la muerte de la poeta María Mercedes Carranza acompañado de la fotografía de una hiena, que era como la llamaba este truhán, y no son menos nauseabundas sus injurias, verdulerías y desobligantes alusiones y desaguisados a todo aquel que sobresalga, desde un joven de apellido Gómez que obtuvo un premio de poesía organizado bajo el nombre de la señora Carranza, hasta autores y gestores de cultura de amplia trayectoria y valía como Álvaro Mutis, Mario Rivero, Eduardo Cote Lamus, Pedro Gómez Valderrama, Fernando Charry Lara, Héctor Rojas Herazo, Piedad Bonnett, Santiago Mutis, Germán Espinosa, Jotamario Arbeláez y la CASA DEL NADAÍSMO, Ramón Cote, Juan Manuel Roca, Miguel Méndez Camacho, Pedro Alejo Gómez y la CASA DE POESÍA SILVA, Gonzalo Arango, Ignacio Chávez, Gabriel Jaime Franco, José Luis Díazgranados, Federico Díazgranados por dirigir la TERTULIA DE GLORIA LUZ GUTIÉRREZ, Eduardo Escobar, Fabio Jurado, Fernando Rendón y el FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESÍA DE MEDELLÍN, Roberto Burgos Cantor, Alfonso Carvajal, Oscar Collazos, Helen Pouliquen, Ángela García, Luz Eugenia Sierra, Fanny Mickey con su colosal e inimitable FESTIVAL IBEROAMERICANO DE TEATRO, Gustavo Adolfo Garcés, Isaías Peña, Ómar Ortiz, Rafael del Castillo que dirige el Festival de Poesía de Bogotá, Héctor Abad Faciolince, Darío Jaramillo Agudelo, Fernando Herrera, Ricardo Sánchez, Efraím Medina Reyes, ‘e tutti quanti’. Es hoy por hoy un calumniador de extrema derecha con patente de corso: es un P.H.D en delación”.

El señor Harold Alvarado ha ido demasiado lejos al acusar en repetidas ocasiones al Festival Internacional de Poesía de Medellín de patrocinar la violencia guerrillera, en un país en el que un señalamiento de esta naturaleza no es ni más ni menos que poner un blanco en la espalda de los señalados. Se trata, como lo dijera Fernando Rendón en su respuesta a sus calumnias e infamias, de un paraintelectual, de un sicario moral de la poesía colombiana. No es ya sólo el Festival Internacional de Poesía de Medellín el que está en juego, sino la vida de sus directivos. El Festival, considerado por muchos como el más importante del mundo, que contribuye a la lucha por la paz de Colombia, como se reconociera con el otorgamiento del Premio Nobel Alternativo de Paz en el Parlamento de Suecia en diciembre de 2006, se defiende solo, pero nosotros no nos pondremos una Colt en la cintura para protegernos: de eso está plagado nuestro país, pero además nos lo impide la ética de nuestra apuesta, que es por la verdad, la justicia y la belleza.

Dice el señor Tenorio que “como prueba de la existencia de Dios y la veracidad de esta nota, puedo afirmar, sin pudor y sin vergüenza, que por opiniones como las aquí expresadas el director de Arquitrave ha sido excluido de todas las muestras de poesía colombiana confeccionadas en los últimos treinta años. En Colombia, si aún se debe la vida por tener la lengua larga, se le acorta la gloria al atrevido. Para muestra, un botón. Si no, que le pregunten a Chus Visor”.

En su resentimiento, y navegando en las aguas profundas de su propia hiel, no se le ha ocurrido a Alvarado pensar que ello quizás se deba también a la baja calidad de su “obra”. El aislamiento del que se queja, por lo demás, es una consecuencia lógica y natural de su “lengua larga” y, por supuesto, a que a muy pocos les agrada relacionarse con un alma de tal naturaleza, que es literalmente una sentina, una prueba más de la existencia de Dios suministrada por los inquisidores de nuestro tiempo, en nuestro país.