Entrevistas
Julio Lellis, director de cine
“La pasión por las palabras me llevó al cine”

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Julio Lellis es un joven cineasta, nacido en el estado de Minas Gerais (Brasil). Cuando leyó a Nélida Piñón, dice, se descubrió cineasta. Esa pasión por el lenguaje cinematográfico de Piñón lo llevó a Río de Janeiro, en su sueño de estar cerca de la gran escritora. Hoy es su asistente personal y director del largometraje Nélida Piñón: o Atlántico e suas correntes, una producción hispano-brasileña que indaga en la obra de la destacada autora, Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2005.

—Julio, ¿cuándo te descubriste cineasta?

—Me descubrí cineasta leyendo a Nélida. Esta pasión que tengo por la palabra me llevó al cine. Fue a través del cuento “Dijo un campesino a su amada” que percibí su lenguaje naturalmente cinematográfico.

—¿Cómo surgió la idea de realizar un documental sobre Nélida Piñón?

—Fue la pasión. El entusiasmo que me permitió salir del interior de Minas Gerais para intentar aproximarme de ella. Recuerdo que le dije a mi madre: “Quiero ir a Río de Janeiro para estar próximo de Nélida. Quiero hacer cine”. Ella no comprendió muy bien, pero lo aceptó. Hoy, observando a Nélida, pienso cuán generoso fue el destino conmigo al permitirme esa aproximación.

—Walter Salles dijo que el cine es lo invisible que complementa lo visible. De acuerdo a esta afirmación, ¿qué es lo “invisible” que le gustaría mostrar en este trabajo?

—Dar visibilidad a la palabra de Nélida. Mostrar a los lectores sus palabras traducidas a la pantalla de cine.

—¿Cree que esta película la ayudará a tener mayor proyección?

—Nélida tiene mucha visibilidad dentro y fuera de Brasil. Lo que pasa es que son pocos los lectores... Paulo Coelho, por ejemplo, vendió un millón de ejemplares aquí en Brasil. No es mucho pensando en un país que tiene ciento setenta millones de habitantes. El código Da Vinci, un fenómeno, vendió veinticinco millones. Lo interesante para el gran público es que la imagen es absorbida más rápidamente que la lectura, que es solitaria. Si un adolescente o un adulto se interesara por leer algún libro de Nélida a partir de mi película, quedaré feliz en haber presentado a esta persona algo tan extraordinario, algo que me conmueve tanto, una escritura tan real.

—En esta película se cuenta con la participación de la misma Nélida y de sus amigos, como Mario Vargas Llosa, Maria Bethania, Ligya Fagundes Telles, Fernanda Montenegro (nominada al premio Oscar como mejor actriz), entre otros. Supongo que haber trabajo con estas figuran ha sido una gran experiencia, y rica en anécdotas.

—Sí, por ejemplo, Fernanda Montenegro me llamó por teléfono diciéndome: “Julio Lellis, no me gustaría que hubiese un filme sobre Nélida sin mi participación”.

—¿Cuál es el presupuesto estimativo del cortometraje?

—Desde 2001 cuando inicié mis contactos con la escritora estaba tentando negociar con algunos productores. No obtuve ninguna respuesta pero continué insistiendo en mis objetivos. Entonces dos amigos y yo nos unimos y abrimos Sinos Produçoes Audiovisuais para así viabilizar nuestro proyecto. El financiamiento de la película está en negociación.

—¿A qué atribuye el resurgimiento vigoroso del documental en su país?

—El Brasil es un semillero de historias, un país encantador. Vengo de Minas Gerais, un estado que es conocido por las innumeras aventuras contadas... El Brasil tiene esa característica de contener tantas historias a ser escritas, por su tamaño geográfico, con tantos y diferentes pueblos.

—¿Qué papel juega en la actualidad la crítica cinematográfica?

—Soy un cineasta reciente en este mundo de la crítica. Tengo cuatro cortometrajes y algunos clips, además de algunos filmes institucionales de arte. No quiero pensar en críticos en este momento. Quiero transmitir el fantástico lenguaje de Nélida al gran público que todavía no la conoce. Quiero pautar mi carrera y mi vida en intentar ser lo más fiel a los recuerdos de aquel niño del interior que vino a Rio guiado por la pasión.

—¿Cómo presentaría a Nélida Piñón a quien no la conoce?

—Nélida un día me preguntó: “Julio, ¿todavía te conmuevo?”. Y yo le respondí: “Nélida, cuando usted no me conmueva más, vuelvo a mi ciudad natal para buscar a ese niño que sigue atado a sus raíces de Minas”. Una gran mujer, una extraordinaria escritora.