Letras
El alcohol de los estados intermedios

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se puede decir que una sustancia se quema en una llama gris
no conozco los colores de las llamas de todas las sustancias

Alejandro Tarrab

el tiempo está en guerra por violencia pura   por saberse infinito y libre   transmitiendo en todos los canales  simultáneamente  el tiempo es dios  es el asma que arde  sí  hay parpadeos en los estados intermedios  el asma es parpadeo  como eslabones líquidos llovemos  a veces se encuentra miel en algunos ojos  pero la miel es el alcohol del incendio

en la caverna llueve hacia adentro    las gotas se esfuerzan en ser gotas   pero son lluvia     la lluvia es el alcohol de los estados intermedios     aunque las gotas se evaporan     no hay movimiento   la caverna es el espacio sin forma   sin forma ni claridad no hay reflejo      pero todo arde viéndose       el incendio es el parpadeo que se ve en el espejo

el instante en que la noche se convierte en día es parpadeo   en los estados intermedios no hay movimiento    el barco tras la bruma es parpadeo    en los estados intermedios no hay movimiento   los ojos que abrazan son parpadeo   en los estados intermedios no hay movimiento  el viaje que aún no llega a destino es parpadeo    en los estados intermedios no hay movimiento

los tartamudeos las compulsiones los excesos    se fermenta la mezcla sin sabor aún     no hay voz en este sistema     pero vibra se expande    suspendida en ondas de letras viaja por el túnel   el alcohol produce chispas entre la pureza y los matices   la pureza límite   dolor           los matices abiertos se construyen permanentemente   los matices son el alcohol de los estados intermedios

en el código original los difuminados son los que se adaptan   los que se asoman quedando en líneas borrosas al pasar   saben que del metabolismo de todos los discursos se producirá la voz    con  mi  nuestro alcohol    con  mi  nuestra alteridad

me pierdo en los tanteos de la caverna  desgarrando intimidades  siempre hay testigos informantes jueces   silbidos entre ventana y ventana  por la ausencia de la voz   es que movemos las intenciones  no llegamos a sabernos lengua    no sabernos lengua es el alcohol de los estados intermedios

la voz nos esquiva   el mosaico que nos pasaron hace siglos se resiste    generaciones ahora lo expulsan    los desplazamientos se construyen   por la ventana escucho la cadencia    todos saben que el alcohol es la voz     la voz es el alcohol del incendio

veo la espuma del incendio bajando por ti   la pesadez de la espuma chocar con las piedras que flotan    voy tan lento que no puedo leer los matices del túnel   será que sientes mi dedo ahí   desde la ventana estiro mi mano   pero voy tan lento    la pureza me rasguña con su límite    le incomoda el asma que arde   el asma que arde es el alcohol de los estados intermedios

y si doy un salto por la ventana     y si dejo mi dedo ahí     y si somos los desenfocados la voz arde sin saber  las manos arden sin saber pero sienten el alcohol evaporarse        iluminarlo todo en la densidad con nombres    en el tránsito casi voraz    donde el tránsito casi voraz es el alcohol del incendio

dentro de la caverna hay un barco   se balancea de miedo  las cuchilladas del mar desafinan el equilibrio   el barco quiere ser mar pero es caverna     segrega una hormona llamada irse    cuando uno se va lo esconde el tiempo    cuando uno no está es que saltó por la ventana     lentamente     como matices desenfocados

el barco se deforma   oscila entre ventana y caverna   parpadea   se fragmenta difuminado sin cenizas del incendio   desaparece por siglos y ahora es lluvia    lluvia como fotografía de la espuma que baja de ti   será que también sientes la voz    lentamente    como gotas entrando por la caverna

seguimos a la espera del temporal      para que al fin nos empuje por la ventana del barco     entonces la nieve nos clave sus colmillos goteando   la nieve negra que arde sin cenizas       nosotros los desenfocados   los nombrados    los borrosos

se escucha el incendio gritar en las hojas de los árboles   el balanceo del incendio en las hojas de los árboles  el viento sopla para calmar su dolor  y sólo hace que se crezca se brille   el viento no lo sabe    el viento es el alcohol del incendio

a veces me olvido que estoy en el túnel  cuando veo tu dedo ahí   separo los labios       para no herirme    pero ya es tarde demás    ardes en la lengua sin cenizas    la lengua es dolor cuando la pureza la rodea  el dolor no es el alcohol de los estados intermedios       será que el dolor de los desenfocados es ilusión    será que el dolor de los borrosos es pura ilusión

el viaje es la destrucción lenta    es el relámpago de la nieve   que castiga con ceguera estrellada   nada comienza sin que algo termine  pero siempre algo comienza en los estados intermedios   algo que se va sin moverse   burlando el rito   todo arde lógicamente            es el incendio agridulce          nosotros los mangos derretidos caídos como estrellas fugaces

en el túnel no hay almohada que sostenga la cabeza   no hay ropa que cubra el cuerpo           no hay golpe que duela  no hay tirano que no reviente     viajar es enterrarse     dar la espalda al cielo

el anhídrido carbónico en los espacios angostos    asfixia a los mangos caídos en el suelo    a los mangos luminosos aplastados   el suelo brilla   las señales de reduzca velocidad son en vano    las señales de evite quedar en panne son en vano     las señales de evite incendios son en vano

estoy frente al incendio   de espaldas a la voz    la nieve es el mar    es el aullido   qué es uno sino un aullido que no se escucha    todo arde calculadamente    qué es la voz sino un efecto corrosivo

las semillas van en clanes con vendas en los ojos  la voz se está construyendo          lentamente   es la brasa bajo la ceniza   la voz es lo encendido oculto   lo encendido oculto es el alcohol de los estados intermedios

no llamo y te digo que soy mío   un extranjero   viudo  huérfano   desfigurado mango caído como una estrella fugaz

somos devorados por la voz   la voz aún no existe   nos sobrevive   nosotros los mangos dislocados sin arquetipo la fiebre no es fiebre se llama incendio     fértil incendio viudo    la tierra  no tiembla    el pulso de los estados intermedios mueve todo el túnel   nosotros los temperamentales los desafinados   esperando las vueltas de la voz

vimos un caballo blanco con alas sobre la cordillera    subimos por él y no lo encontramos                 no encontramos las palabras del incendio    todo arde y se ve tan verde   qué es el incendio sino un efecto exponencial

los murciélagos van de árbol en árbol vuelan como si no estuvieran ardiendo   parecen  vivos pero no saben que son llamas    lo peor está pasando   y no lo sabemos    todo arde matemáticamente   se deja ver un segundo  vibrando en alcohol se viene encima    tan desenfocado    tan nombrado    tan borroso

son las rocas ardiendo junto a la cascada ardiendo    me hace llover    me duele en los ojos            será que quieres compartir mi lluvia   como mangos cayendo  lentamente    como mangos desesperados    lentamente