El dibujante y humorista gráfico argentino Joaquín Lavado, más conocido como Quino y creador de la entrañable “Mafalda”, recibió este 5 de agosto el premio “José Hernández”, otorgado por la Provincia de Buenos Aires y dotado de un facón de plata, por su aporte a la cultura universal a través de sus “inolvidables criaturas”.
Quino recibió el premio de manos del gobernador Daniel Scioli, quien encabezó el acto celebrado en el auditorio de la Casa de la Provincia de Buenos Aires. “Alguna vez leí a Mafalda preguntarse por dónde había que empujar a este país para llevarlo adelante. Y se me ocurre que la educación y la cultura son dos herramientas formidables para eso”, expresó.
El público homenajeó al dibujante aplaudiéndolo de pie, en una ceremonia en la que se encontraban presentes sus familiares; colegas como Rep, Caloi, Renata Schussheim y Carlos Garaycochea; admiradores y amigos como el director de teatro Hugo Urquijo, el escritor Rodolfo Braceli, la ex ministra de Cultura de la Ciudad, Silvia Fajre, y el músico Eduardo Falú, que recibió el mismo premio este año.
El gobernador agradeció al dibujante el haber “prestado” a Mafalda para una campaña de fomento de la lectura. “Quino es un hombre de una trayectoria ejemplar, un hombre de mundo, un espíritu emprendedor como los que se necesitan para empujar al país hacia adelante”, dijo en un breve discurso.
Daniel Divinsky, editor de Quino, sacó risas al público al corregir al locutor, que había hablado de “la revista” Mafalda. “Pasando revista”, dijo, “prefiero considerarla libro”. Al final, le cedió la tarima a Quino después de decir que lo más le gusta en el mundo “es ser editor y tener un autor como Quino”.
El dibujante agradeció el regalo y la distinción, pero al iniciar su discurso declaró: “Confieso que al principio no tenía ganas de venir. ‘Gente política’, pensé, ‘va a ser un plomo’ ”. Contó una anécdota de su infancia con la que reivindicó su derecho a apoyar una campaña oficial de lectura y sin embargo mantener su independencia.
“Existe una vieja costumbre argentina que yo descubrí de chico, cuando vivía en el barrio de San José, en Mendoza, y por esas calles pasaba un auto cada cuatro horas. Ahí nomás, los vecinos ya te venían a preguntar si eras de Ford o Chevrolet. Era tajante, había que estar a favor o en contra de alguien. Esto se sigue repitiendo ahora, con esto de que se está con los Kirchner o con los agricultores”.
Nacido en Mendoza en 1932, Joaquín Lavado se instaló a temprana edad en Buenos Aires, donde estudió Bellas Artes e inició su prolífica carrera como dibujante y humorista gráfico. En 1962, el semanario Primera Plana publicó Mafalda por primera vez como tira fija.
Muy pronto, ese mundo infantil compuesto por arquetipos adultos, que reflejaba a la clase media argentina, se hizo tan famoso que en 1965 empezó a publicarse diariamente en el periódico El Mundo. En 1968 Mafalda llegó a Italia y luego a España, donde su éxito fue casi tan rotundo como en Buenos Aires.
Posteriormente la historieta se tradujo a varios idiomas y ganó popularidad en otros países. No obstante, en 1972 su autor decidió no volver a dibujarla, pues hasta entonces había vivido presionado por el ritmo que le imponían las tiras diarias.
A partir de 1973, cuando se instaló con su esposa en Milán, publicó varios libros de historietas humorísticas entre los que destaca la serie Mundo Quino, pero nunca alcanzaron la repercusión del legendario personaje y los de su entorno, que, a más de treinta años de su desaparición se repiten en posters, juguetes, postales, camisetas y en todo objeto susceptible de estampación.
En 1990 se acogió a la doble nacionalidad y adoptó la española, pero aunque residió algún tiempo en Madrid, regresó finalmente a Buenos Aires.
Fuentes: Clarín • Diario Los Andes