El pasado 28 de octubre fue anunciado, en una ceremonia en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), el veredicto del Premio Clarín de Novela 2008, que en su undécima edición recayó sobre la escritora argentina Raquel Robles por su novela Perder.
Emocionada hasta el llanto, la autora de 37 años se acercó al escenario donde fue saludada por Ricardo Kirschbaum, editor general del diario Clarín; Juan Bedoian, editor responsable de la revista de cultura Ñ y los miembros del jurado Juan Cruz Ruiz y Alberto Manguel. En el público se encontraban varias personalidades de la cultura argentina, como Quino, Andrés Rivera, Roberto Cossa, Miguel Rep, Renata Schussheim y Daniel Divinsky.
La novela ganadora será editada por el sello Clarín-Alfaguara. Robles además recibirá cien mil pesos de premio. La obra narra con delicadeza el duelo de una madre que perdió a su hijo de cinco años y todo el proceso que lleva a su recuperación emocional.
En el escenario, Robles tomó el micrófono y dijo: “Dedico este premio a mis familiares y amigos, mis lectores más queridos, los únicos hasta ahora. A mis hijos, porque fue en el terror de perderlos que escribí esta novela y a quien fuera mi compañero, sin el cual no hubiera podido escribir ni una letra”.
La nueva ganadora del Premio Clarín saludó especialmente al presidente del jurado, el Nobel portugués José Saramago, quien no pudo asistir a la ceremonia. “Lo primero que quiero agradecer es que José Saramago haya tenido la obra en sus manos. Con eso sólo hubiera alcanzado para volver contenta a mi casa”, manifestó emocionada.
Perder narra el duelo de una madre que ha perdido a su pequeño hijo en un accidente automovilístico. “Es una novela que raya con una uña en lo que significa perder para ganar. Hace una excursión sentimental muy honda, es un libro que se adentra en la memoria del dolor y por tanto en lo que es la literatura”, explicó el escritor y periodista Juan Cruz, en representación del jurado que integró junto a Alberto Maguel, Rosa Montero y José Saramago, como presidente honorario.
La noche arrancó con la celebración de los cinco años de la revista cultural Ñ de Clarín. “Cumplir años nos interpela sobre lo hecho y lo que vamos a hacer. Ñ llegó para provocar un giro porque el mundo de la creación debe ser profundo pero a la vez ameno para despertar el interés de un lector inquieto pero no erudito. Ñ está pensado para el ciudadano”, sintetizó Ricardo Kirschbaum, editor general de Clarín.
Luego, el editor responsable de Ñ, Juan Bedoian, entregó al dibujante Hermenegildo Sábat el premio a la trayectoria. Uno de los jurados, Alberto Manguel, no bromeó al afirmar que todas las novelas finalistas eran de una gran calidad literaria, pero se permitió el chiste al repasar la deliberación del jurado en Madrid. “Fue una lucha terrible, nos obligaron a dejar las pistolas y las navajas en la puerta, pero Saramago logró entrar con una cachiporra”.
Federico Romani ganó la segunda mención por su novela Imaginaria. Romani, de 32 años, cuenta en las páginas de la novela la historia de un padre, un músico de tango que pretende convertirse en empresario y fracasa. La primera mención fue para el cordobés Sergio Hernán Gaiteri, autor de Nivel medio. Este año el premio recibió 723 originales.
Fuente: Clarín