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Mario Vargas Llosa recibe premio de la Fundación Friedrich Naumann
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El escritor peruano Mario Vargas Llosa recibió el pasado 8 de noviembre en Fráncfort, Alemania, el Premio a la Libertad de la Fundación Friedrich Naumann, ocasión en la que declaró que “el poder del español es una realidad que salta a la vista, que nadie, a no ser ciego o tonto, podría ignorar”.

El español es hoy en día, dijo el autor de La fiesta del chivo, “una de las lenguas de cultura más importantes y que está en una franca expansión”, y añadió que “el peligro, que en algún momento se mencionó mucho, de una fragmentación del español, creo que está conjurado gracias a los medios de comunicación, y de hecho es una lengua robusta, sana y un gran vehículo de comunicación y de cultura”.

Según Vargas Llosa, “todo eso debe ser alentado y promovido en beneficio no solamente de todos los que hablamos español, sino del mundo en el que vivimos”. Respecto al acercamiento de España a Latinoamérica, Vargas Llosa dijo que “es una tarea necesaria y nadie como España para liderarla y emprenderla, porque además dentro del contexto mundial hoy día los países que tienen una tradición, una historia y una cultura comunes, si se unen, pueden trabajar mucho mejor para enfrentar los enormes problemas”.

En el discurso que pronunció tras recibir el premio en la simbólica Iglesia de San Pablo (“Paulskirche”), Vargas Llosa dijo que “lo recibo con humildad y como un mandato de rigor y de autenticidad en mi trabajo intelectual”.

El escritor relató dos historias de pobres peruanos, la de la familia Añaños y la de Aquilino Flores, “como ejemplo de lo bien que le podría ir a América Latina si los demagogos la emularan en vez de gastar sus energías manifestándose contra la globalización o amenazando, a la manera del boliviano Evo Morales y del venezolano Hugo Chávez, con aniquilar a la cultura occidental, dos maneras de perder el tiempo equivalentes a escupir a la luna”.

La Paulskirche fue abierta como una iglesia protestante en 1789, y en los años de 1848 y 1849 se convirtió en el asiento del Parlamento de Fráncfort, el primer parlamento en Alemania que fue elegido públicamente. La Fundación liberal Friedrich Naumann concedió en 2006 su Premio a la Libertad a Hans-Dietrich Genscher.

Fuente: EFE