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Juan Villoro recibió llaves de la oficina de Borges
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El escritor mexicano Juan Villoro recibió en Buenos Aires, el pasado 14 de noviembre, la llave de la oficina en la que el autor argentino Jorge Luis Borges trabajó durante nueve años antes de ser defenestrado por el peronismo, durante una visita a la Biblioteca Miguel Cané, ubicada en el popular barrio de Boedo de la capital argentina, y en la cual Borges trabajó desde 1937 hasta que, en 1946, el presidente Juan Domingo Perón comenzó a gobernar y fue designado “Director de aves de corral”, humillación que rechazó.

Lo que fue un cine en sus inicios, ha comenzado a convertirse en visita obligada para los escritores extranjeros que visitan Argentina, como el chileno Jorge Edwards y el peruano Mario Vargas Llosa, que ya fueron nombrados visitantes ilustres de la biblioteca.

Villoro visitó el recinto acompañado por la subsecretaria de Cultura de Buenos Aires, Josefina Delgado, quien le entregó la llave de hierro con la que pudo abrir una oficina minúscula en la que está el escritorio donde Borges escribió “La biblioteca de Babel”.

Con una inusual foto de Borges en plena carcajada colgada en la pared, Villoro se sentó un rato en la misma silla donde trabajó uno de los escritores latinoamericanos más importantes del siglo pasado y admiró algunas de las revistas literarias originales en la mesa. También fichó su libro Los culpables, que quedará como acervo de la biblioteca, y dejó un testimonio de puño y letra.

“Los libros, que son la mejor forma de viajar, me trajeron a este sitio, donde Borges descubrió el mapa oculto del universo. Si entre los cuartos aparece una iguana, es la mascota que trajo un mexicano”, escribió en un marco.

Villoro reconoció que cuando leyó por primera vez a Borges tenía 16 años y “me pareció muy intelectual, no como Julio Cortázar, que me pareció más cálido y cercano a mi universo”. Pero, conforme pasaron los años, agregó, “me di cuenta de que lo intelectual de Borges es una forma de la diversión”, además de que se le debe reconocer que con sus traducciones, antologías y colecciones “cambió el repertorio de gustos de América Latina”.

Fuente: Notimex