El Círculo de Bellas Artes de Madrid (CBBAA) acogerá los días 26 y 27 de noviembre las jornadas “Oficio de creer, ley del furtivo”, sobre la vida y la poesía de Luis Feria, una de las voces más singulares de la poesía española quien, en el marco de la conmemoración del décimo aniversario de su muerte, será recordado mediante conferencias, mesas redondas y lecturas poéticas, entre otras actividades.
Coordinadas por el crítico literario Miguel Casado y organizadas por el Área de Cultura del Cabildo de Tenerife y el Gobierno de Canarias a través del programa Septenio, estas jornadas reunirán a figuras del panorama literario español como José Carlos Mainer, José Ángel Cilleruelo y Fernando Delgado.
Asimismo, se presentará el libro Con permiso del olvido; sobre la poesía de Luis Feria, que recoge las actas del congreso que sobre el poeta se celebró en mayo de este año en Tenerife, una actividad promovida por el Cabildo local. En paralelo, el sello Pre-textos reeditará las obras Más que el mar, Cuchillo casi en flor y Casa común, de Feria.
Feria formó parte de una nómina de poetas olvidados por las clasificaciones académicas, que dejaron fuera del catálogo de la generación del 50 a otros creadores como Ricardo Defarges, Manuel Padorno o Fernando Quiñónez, por citar algunos. A pesar de su renuencia a autopromocionarse, los versos de Feria lograron el sólido respaldo de galardones como el Adonais (Conciencia, 1961) o el Juan Boscán (Fábulas de octubre, 1964), además de ser finalista en dos ocasiones del Premio Nacional de Poesía (en 1987 con Más que el mar y en 1991 con Casa común) y recibir el Premio Canarias de Literatura en 1993.
Entre ambas etapas de reconocimiento público hubo un largo silencio, de 1965 hasta 1981, en el que Feria renunció a publicar. Circunstancias familiares le obligaron a regresar a Tenerife, dejando Madrid en 1977 en una ausencia que se perfilaba temporal y terminó siendo definitiva. Ya instalado en su ciudad natal, cultivó una vida de poeta al margen, lo que le granjeó fama de solitario y huidizo. Sin embargo, a comienzos de los años ochenta regresó a la actualidad literaria gracias a Calendas (1981). A partir de esa obra, Luis Feria no cesó de publicar hasta su muerte en febrero de 1998.
Fueron años prolíficos que alumbraron diez títulos más entre los que brilla con especial fuerza Dinde (1983), un ejercicio de prosa poética instalado en el territorio de la infancia. Se encuentran en él las líneas maestras que definen la totalidad del legado de Feria: la mirada asombrada ante un mundo en continuo descubrimiento, una creatividad inagotable y la libre licencia para jugar con palabras dotadas de cualidad material.
Fuente: Ecopress Comunicaciones