Letras
Poemas

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Silencio pardo

Nadie te está oyendo
¡Shh! Dice la almeja,
Desde lo lejano aconseja
Al pez del profundo abismo
¡Oh! Mi bella mariposa del tiempo,
Que en tus colores te fundiste,
Retazos de tu carne, pasión clandestina,
Ya la fuente al río, ya el pez al tiburón,
De las alas caracolí
¡Oh dolor!, ¡oh dolor!
Emerge del tibio seno marino
Una murena desangrada
¡Oh dolor!, ¡oh dolor!
Ya no sufras más
Nadie te está oyendo
Ya tus ojos al revés
Ya el agua tinta de tu sangre...

 

Al Rapsoda de la Revolución

Dedicado a Charly García

Aunque digas que la vanguardia es así
Tu sangre no es jugo de tomate frío
Y dicen que tu ego es piedra de río
Pero tú mismo te burlas de ti

Aunque siempre estas allí
Tu alma siempre está en otro lado
Y aunque sea pegando abajo
Tú ya no quieres volver en ti.
Aunque aire respiras te estás ahogando
Porque ya no perteneces a este mundo
Por el cielo roquero estás vagando
Tu música encanta hasta el mismo Demonio
Por eso a su reino no te ha encargado
Y porque tienes alma de rapsoda alucinado.
Es verdad que alguien en el mundo piensa en ti,
Pues ahora yo te estoy pensando

 

Requiescat in Pace

Tu inmune capacidad de caballero milenario
Tu inmensa destreza de creerte feliz,
Integra tu mente, cose tu sombra; en los pies del gigante
Donde estamos ahora todos
El gigante (el tiempo), pero recuerda que esto lo sabemos muy pocos
Recuerda, mi payasito de llavero, como solía llamarte,
Que lo que se necesita es coleccionar estrellas
De las noches donde des un paseo por la luna
Loquéate mi huésped de eternos ojos cerrados
Cabalga en mi corcel gris, que Radagast, el pardo
Te llevará al lugar donde habita toda tu belleza
Y no dejes que nadie interrumpa tu viaje hacia ti mismo.
Descansa en paz, y vive tu descanso como si fuera
Tu eterna parranda de un personajillo guardando las proporciones celestiales
Excesos, defectos, razones y el suficiente color para tus mejillas, ya moradas,
Mejillas de payasito de cuerda, y vive tu muerte, como si fuera el otro lado,
De tu superficial percepción.

 

Mientras tardo... (el tiempo de la espera)

Por aquí está pasando el tiempo de la espera...
el miedo y frio sudor corre por mi cuerpo,
el anhelo y desasosiego que trae con él,
es una maldición, como si el mismo supiera que no lo puedo adelantar,
por más cuerda que dé al reloj...

Por aquí pasa el tiempo de la espera...
sin aviso ni silla para sentarse,
sin revistas, sin televisión, sin divagaciones,
sin juegos, ni soluciones...
sin precisión... ni arte...

Por aquí pasará el tiempo de la espera...
y yo no haré nada distinto que colorear sus flores..
(si es que tiene...)
Y delirar con sus estelas de luz...

Por aquí pasó el tiempo de la espera... y dijo que a la misma hora mañana,
para quedarse en mi cabeza,
hasta que busque otro cuerpo,
y deje de lacerar mis sueños,
de resguardar entuertos...
Ya pasó por aquí el tiempo de la espera...
¡Y dejó el infernal vacio de las dos de la tarde..!