El poeta y filósofo Ramón Xirau, nacido en Barcelona, Cataluña (España, 1924) y exiliado en México, recibió este 28 de enero la Medalla Bellas Artes de México, durante un homenaje realizado en la capital mexicana por sus ochenta y cinco años, aunque dijo considerar “muy abstracta” la palabra “homenaje” y preferir, en su lugar, “celebración” o “reconocimiento”.
Con quince años, debido a la Guerra Civil, Xirau se trasladó a México, donde ha tenido una prolífica carrera como filósofo y poeta. Actualmente considera que ambos países son sus patrias. “Barcelona es mi ciudad, pero México es mi país”, aseguró.
“Me gusta mucho que me reconozcan” los amigos, explicó, aunque señaló que lo malo es que se diga su edad. Dijo también, en catalán, que quienes realmente deberían ser homenajeados son los de la generación de su padre, Joaquim Xirau (1895-1946), eminente catalanista, doctor en filosofía, discípulo de José Ortega y Gasset y ex decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Barcelona, ya que ellos fueron los que tuvieron que exiliarse.
“Esta mesa es para celebrar los deslumbramientos que tus palabras nos regalan en los cientos de páginas que has escrito”, indicó durante el homenaje la directora del Instituto Nacional de Bellas Artes (Inba), María Teresa Franco.
El ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam), Juan Ramón de la Fuente, destacó la actitud dialogante de Xirau, y se mostró agradecido por lo que aportaron a la cultura mexicana los exiliados catalanes.
Por su parte, el ex titular del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa, dijo que si bien Xirau es catalán de nacimiento, también es mexicano por decisión (obtuvo esta nacionalidad en 1955), pero que ante todo es un ciudadano “universal”. Resaltó que a pesar de que siempre escribió sus ensayos en español, fue un “poeta fiel” a su lengua natal, el catalán, idioma que utiliza para los versos.
El escritor José Emilio Pacheco aseguró no ser capaz de imaginar la vida cultural mexicana desde 1995 sin la presencia de Xirau, “más mexicano que nosotros porque lo fue por decisión y no por fatalidad”.
En el homenaje también estuvieron presentes los escritores José María Espinasa, Federico Reyes Heroles y la editora italiana Enzia Verduchi.
Fuente: EFE