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Recuerdan en Madrid a Vicente Huidobro
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El pasado 29 de enero fue develada en el número 6 de la Plaza de Oriente, próximo al Teatro Real, una placa en homenaje al poeta chileno Vicente Huidobro, quien en 1918 residiera en esa dirección durante aproximadamente un año. La ceremonia fue presidida por la ministra chilena de Cultura, Paulina Urrutia, y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón.

“En esta casa vivió en 1918 el poeta chileno Vicente Huidobro, fundador del Creacionismo y renovador de la poesía en español”, reza el letrero, no muy lejos de otro que recuerda que en el mismo edificio residió, en 1863, otro inquilino ilustre, Giuseppe Verdi, mientras dirigía en el Teatro Real su ópera La forza del destino.

Huidobro llegó a Madrid en 1918, procedente de París, donde se empapó de las últimas vanguardias. Su casa se convirtió en epicentro de tertulias literarias y sus ideas influyeron en los jóvenes poetas de la época y en el nacimiento del Ultraísmo. “En París se había relacionado con toda la vanguardia, con Apollinaire, Jacob, Breton, Picasso, Tristan Tzara, Juan Gris, Miró, Ernst... Él aprendió mucho de eso y lo trajo a Madrid”, explicó el asesor cultural de la Embajada de Chile en España, Sergio Macías.

En Madrid, el poeta chileno, quien ya había creado su propia vanguardia, el Creacionismo, en la que abogaba por un artista creador y no imitador de la naturaleza, se relacionó con jóvenes poetas como Rafael Cansinos Assens, Gerardo Diego y Guillermo de Torre.

Este último, uno de los impulsores del movimiento ultraísta que nació con un deseo de pasar la página del modernismo, dijo en una ocasión que fue en casa de Huidobro donde oyó “los primeros nombres verdaderos que iban a definir la época amaneciente” y donde vio “los primeros libros y revistas que luego darían tan pródigas y discutidas cosechas”.

“La gente que se movía a su alrededor estaba un poco deslumbrada por lo que contaba de París y por su propia teoría del Creacionismo, que había expuesto por primera vez en Buenos Aires en 1916”, explicó Macías.

1918 fue fecundo para Huidobro, quien publicó ese año cuatro libros en Madrid: Poemas árticos, Ecuatorial, Tour Eiffel y Hallali. Huidobro volvería “muchas veces” a la capital española, que acabó convirtiéndose “en un referente muy importante”, tanto para su vida como para su obra, añadió el asesor cultural.

En esa ciudad colaboró en revistas como Cervantes, Grecia y Ultra, dio una importante conferencia en el Ateneo de Madrid, participó en las tertulias del Café de Pombo y del Café Colonial y tuvo contacto con poetas de la generación del 98 y del 27. “Incluso llegó a coincidir con Pablo Neruda, aunque los dos se odiaban”, añadió.

También fue la capital española donde Huidobro publicó en 1931 su “gran herencia”, Altazor o el viaje en paracaídas, “con todo un lenguaje espacial, abstracto, de imágenes mágicas... que produjo un gran impacto en la intelectualidad española del momento”, explicó.

La relación de Huidobro con Madrid trascendió lo cultural, pues una vez iniciada la Guerra Civil española (1936-1939), “se adhirió a la causa republicana”, recordó Macías. “Tanto es así que andaba subido arriba de los tanques con megafonía, llamando a la gente para que se sumara a la defensa de Madrid”.

Fuente: EFE