La escritora española Clara Usón (Barcelona, 1961) obtuvo este 9 de febrero el Premio Biblioteca Breve, que convoca la editorial Seix Barral, con Corazón de napalm, la historia de amor de un niño por su madre en una visión contemporánea del mito clásico de Edipo.
El jurado, integrado por Ángeles Caso, Pere Gimferrer, Manuel Longares, Juan José Millás y Elena Ramírez, acordó “por unanimidad” conceder el premio a la novela El ladrón en la playa, firmada con el seudónimo Ebenezer Wildwood, que, una vez abierta la plica, correspondió a Corazón de napalm, de Usón.
La novela, que estará en las librerías desde el 24 de febrero, se inscribe en “la línea realista” que arranca con el siglo XIX, y la tradición de Flaubert, Tolstoi o Chejov. “Narro hechos que conozco, pero la historia que cuento no es autobiográfica”, aclaró Usón, quien reveló que su novela está formada por “dos historias paralelas que acaban confluyendo”.
La primera está protagonizada por Fede, un adolescente, hijo de padres separados y que vive en Santander con su padre y su madrastra. Esta trama transcurre en los años 80, “una época poco tratada en nuestra narrativa, que yo viví y que me afectó y condicionó la persona que soy hoy”, explicó la autora, quien se recuerda como “una veinteañera nada politizada” en “unos años en los que los jóvenes pasábamos de todo, sólo nos interesaba divertirnos, y en la que aquella generación se entregó a la promiscuidad y al consumo de drogas”.
La segunda historia que se narra no es dramática, sino que tiene “tintes de comedia de enredo” y está protagonizada por una joven vallisoletana, Marta, una pintora alocada de hoy que ve con ironía y escepticismo la trastienda del mundo del arte; “es buena copista pero carente de cualidades para la invención, y llega a Barcelona huyendo de unos padres superprotectores”. Usón confesó que resultó “un reto” meterse en la piel del adolescente, porque es un personaje masculino, y, en cambio, fue más fácil la historia de Marta, porque se sentía más identificada con ella y la veía más cercana.
Corazón de napalm, un título que alude a una canción de Syd Vicious, el líder de Sex Pistols que murió muy joven y que es el referente de Fede, empieza precisamente “después de una fiesta”. La novela, añade Usón, trata también sobre la familia, “una institución que, como la novela, está siempre amenazada, pero contra todo pronóstico, sobrevive, aunque adaptada a los tiempos”.
En nombre del jurado, Ángeles Caso acotó que le llamó la atención “el elemento de humor y de ternura tan presentes en la historia”, pero también que Clara Usón se haya atrevido a contar “una historia tan contemporánea como esos niños nacidos en los años 80 hijos de padres jóvenes, con vidas poca convencionales, incluso yonquis, como ocurre con Fede, en las que les ha tocado ser padres de sus propios padres”. Esa temática, opina Caso, apenas ha sido tratada por el mundo literario en España, y Clara Usón lo hace “con ternura y con humor, pero sin perder el trasfondo dramático”.
Otro de los miembros del jurado, Juan José Millás, considera que la autora ha conseguido trenzar con equilibrio la relación entre la reflexión y la narración. Para Millás, uno de los relatos, el de Fede, es de “iniciación” y el otro casi sería de “desiniciación”, “uno mira hacia el futuro y el otro hacia el pasado”.
Corazón de napalm es la quinta novela de Clara Usón (Barcelona, 1961), que con su primer libro, Las noches de San Juan, obtuvo el premio Femenino Lumen en 1998. Posteriormente, publicó Primer vuelo (2001), El viaje de las palabras (2005) y Perseguidoras (2006). Al premio Biblioteca Breve 2009, que el pasado año ganó la nicaragüense Gioconda Belli y que está dotado con 30.000 euros, se habían presentado este año 398 novelas.
Fuente: ABC