Con la inauguración, el pasado viernes 13 de febrero, de una nueva biblioteca en el Centro Carcelario y Penitenciario El Buen Pastor de Cali, el Ministerio de Cultura de Colombia y el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) llevan ya siete bibliotecas instaladas en las cárceles colombianas, con el propósito de que todos los internos se encuentren con la lectura como una alternativa de ocio y aprovechamiento del tiempo libre.
Esta nueva biblioteca beneficia a 334 mujeres que se encuentran internas en los seis patios de la cárcel, y que, además de aprovechar los quince metros cuadrados cedidos por el Inpec, podrán hacer uso del servicio de préstamo de libros para leerlos en sus celdas. La biblioteca también servirá de espacio de diversión para los 24 niños que conviven con sus madres. Cuatro internas del penal coordinarán la biblioteca durante ocho horas diarias y cinco días a la semana.
El centro de lectura hará parte integral de la Escuela de Formación que funciona actualmente en el penal, en donde estudian más de 200 internas en los niveles de primaria y bachillerato. La Alcaldía de Santiago de Cali también se unió a esta iniciativa del despacho de Cultura, con el aporte de 24 computadoras que conforman la sala de sistemas de esta cárcel de mujeres.
El objetivo de este convenio, firmado por el Ministerio de Cultura y el Inpec, es habilitar espacios para que los internos de todas las cárceles de Colombia se integren a la lectura. “El proyecto nace de la necesidad de atender a una población especial y en condiciones de desventaja, reconocidos como parte esencial de nuestro país. Al descentralizar la cultura, más poblaciones vulnerables tendrán una oportunidad para formarse”, afirmó la ministra colombiana de Cultura, Paula Marcela Moreno.
La dotación básica que entrega el Ministerio a todas las cárceles a nivel nacional está compuesta por 700 libros, un computador y un software bibliográfico. Así mismo ofrece talleres de capacitación en las áreas de gestión bibliotecaria y promoción de la lectura, a través del Plan Nacional de Lectura y Bibliotecas.
Durante 2008 se abrieron seis bibliotecas en las reclusiones de Bucaramanga, Popayán, Palmira, Medellín y Barranquilla. De igual manera se habilitó la biblioteca de la Colonia Agrícola del municipio de Acacías (Meta).
“Esperamos que los internos sean quienes cumplan el papel de bibliotecarios y pongan en marcha servicios de promoción de lectura, formación de usuarios, servicios de apoyo a los programas educativos que se adelantan al interior de las cárceles y préstamo a celdas y patios, entre otros”, afirmó Jeimy Hernández, coordinadora del Plan Nacional de Lectura y Bibliotecas del Ministerio de Cultura.
Fuente: Secretaría de Prensa de la Presidencia de Colombia