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Premio Andalucía de la Crítica para García Montero y De Villena
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Los escritores granadinos Fernando de Villena, con El testigo de los tiempos, y Luis García Montero, con Vista cansada, han obtenido el XV Premio Andalucía de la Crítica en las modalidades de narrativa y poesía, respectivamente.

El jurado reunido este 15 de febrero en Arcos de la Frontera (Cádiz) ha premiado El testigo de los tiempos de Villena (Granada, 1956) por ser una novela escrita con “gran perfección y ambición”, obsesionada por el tiempo y por lo que hay de invariable en el ser humano. Según el jurado, es una obra “de alto rendimiento lírico, con brillantes imágenes, en línea con una narrativa más de la palabra que de la acción”.

La novela recoge las 28 ciudades más grandes del mundo, por las que desfilan personajes reales e inventados como García Lorca y Ahshaverus.

El XV Premio de Poesía ha sido para Vista cansada, de Luis García Montero (Granada, 1958), por la “convincente línea reflexiva sobre la propia autobiografía” y sobre la sociedad de su tiempo, en lo que, según los miembros del jurado, es “una estética de neorromanticismo cívico que viene a configurar una trayectoria continuada y segura”.

En 1999 García Montero estuvo nominado para el premio Cervantes, máximo galardón de las letras españolas, y su obra poética comprende títulos como Y ahora ya eres dueño del puente de Brooklyn, Trisita, El jardín extranjero, Rimado de ciudad o Diario cómplice.

Por su parte, De Villena ha compatibilizado una dilatada obra poética con una extensa trayectoria narrativa. Entre sus obras destacan títulos como El desvelo de Ícaro, Relox de peregrino, Atlántida interior, Nieve al olvido o Por los barrios de Granada.

El autor se mostró agradecido, contento y sorprendido por el premio, porque, según dijo, no se lo esperaba. “Lo mejor de estos premios es que te los dan sin haberte presentado”, indicó el escritor que se confesó doblemente satisfecho al haber recaído también en un granadino el de la modalidad de poesía.

Reivindicó las letras granadinas porque, a su juicio, en Granada se está haciendo la mejor literatura de España. Por eso, animó a las grandes editoriales del país a mirar más hacia el sur y a poner sus ojos en Granada “porque aquí hay una pujanza literaria de la que, a lo mejor, no somos demasiado conscientes”.

Aprovechó, asimismo, para hacer un encendida defensa de la figura de los pequeños editores frente a los grandes grupos editoriales, y así elogió la labor que están haciendo los editores modestos en favor de la buena literatura. Subrayó que no en vano el libro por el que recibió el Premio Andaluz de la Crítica fue posible gracias a una de estas pequeñas editoriales, en su caso la gerundense Quadrivium.

Por su parte, Luis García Montero, que pasó buena parte del 15 de febrero en el avión que le trasladaba a Nicaragua, se mostró especialmente contento de haber obtenido un premio que otorgan escritores y críticos literarios andaluces, al tiempo que expresó su alegría de que el otro galardón lleve el nombre de otro granadino, con lo que todo ello representa para Granada.

El hecho de que los dos premiados hayan tenido el detalle de felicitarse mutuamente no es sólo digno de elogio, sino también un dato a resaltar en la medida en que su relación dista mucho de ser afectuosa. Ello no les impidió a ninguno de los dos reconocer que les “daba mucha alegría” que el Premio Andaluz de la Crítica llevara por partida doble el nombre de un autor granadino.

El jurado del citado galardón estuvo constituido por Ricardo Belleveser, Antonio Enrique, Pilar Quirosa-Cheyrouze, José Sarría, Antonio Garrido Moraga, Manuel Gahete, Miguel Chaparro, Rafael de Cózar, Rosa Díaz, Paloma Fernández Gomá, José García Pérez, José María Barrera, Manuel Urbano, Carlos Clementson, José Ruiz Mata y Francisco Morales.

Fuente: Ideal