Los escritores Carlos Monsiváis, Vicente Leñero, Margo Glantz y Tomás Segovia serán por primera vez traducidos al francés, al ser la literatura mexicana invitada de honor al Salón del Libro de París (Salon du Livre Paris 09), considerado el evento editorial más importante en lengua francesa.
Del 13 al 18 de marzo asistirán a este evento más de 40 autores, algunos de los cuales resultarán familiares para los lectores franceses, como Carlos Fuentes, Enrique Serna o Paco Ignacio Taibo II, pero la mayoría constituirá un descubrimiento.
“El público francés conoce mal la literatura mexicana; en el mejor de los casos, puede citar a un par de autores, los habituales, como Octavio Paz, Carlos Fuentes y Juan Rulfo. Como decimos en francés: ‘los árboles no dejan ver el bosque’ ”, opina Florence Noiville, crítica literaria del diario Le Monde.
“Hay dificultades para ubicar a las nuevas generaciones, empezamos a conocer a Jorge Volpi, Mario Bellatin... el Salón del Libro será una ocasión formidable para descubrir a los nuevos escritores y, sobre todo, las facetas inesperadas de la literatura mexicana”, agregó Noiville.
Las editoriales francesas publicarán 37 novedades de literatura mexicana entre ensayo, cuento, novela y poesía, una cifra sin precedentes en anteriores ediciones del salón. El público francés tendrá por vez primera la ocasión de leer a autores como Carlos Monsiváis con Nuevo catecismo para indios remisos; Vicente Leñero, con Los albañiles; Margo Glantz, con Las genealogías; Nellie Campobello, con Cartucho, y las antologías poéticas de Inés Arredondo y Tomás Segovia. Asimismo, Gallimard, el sello que más autores mexicanos ha publicado, lanzará nuevos títulos de Mario Bellatin, Álvaro Enrigue, Tomás Segovia y Alejandro Rossi.
“Significa recuperar el tiempo perdido en traducciones”, opina Philippe Ollé-Laprune, asesor literario del salón. “En Francia se lee mucha literatura traducida, más o menos la mitad de la producción en literatura son traducciones. En lengua inglesa es el 3 por ciento, es casi imposible que te traduzcan al inglés”.
Organizado desde 1981 por iniciativa del Sindicato Nacional de la Edición (SNE), que agrupa a las editoriales francesas, el salón pretende acercar al público galo a las voces consagradas y descubrir nuevos autores. Los escritores invitados fueron seleccionados por el Centro Nacional del Libro en Francia, con el único requisito de convocar a autores con obra ya traducida al francés o de próxima aparición.
La delegación oficial mexicana incluye a escritores como Carlos Fuentes, Homero Aridjis, Héctor Aguilar Camín, Elena Poniatowska, Sergio González Rodríguez, Margo Glantz, Pura López Colomé, Ángeles Mastretta, Carlos Monsiváis, Carlos Montemayor, Enrique Serna, Jorge Volpi, Tomás Segovia, Daniel Sada, Alberto Ruy-Sánchez, Elsa Cross, Paco Ignacio Taibo II, Álvaro Enrigue y Álvaro Uribe.
Pero los organizadores apuestan también a las nuevas voces, como Guadalupe Nettel, Alain-Paul Mallard, David Toscana, Guillermo Fadanelli, Fabrizio Mejía Madrid, J. M. Servín, Jaime Alfonso Sandoval, Mario González Suárez y Ximena Escalante. Además, las literaturas indígenas están representadas con el poeta mazateco Juan Gregorio Regino y la poeta maya Briceida Cuevas Cob.
“En el imaginario francés existe el peso de la tradición de autores como Juan Rulfo o incluso del realismo mágico. Los jóvenes mexicanos que he podido conocer quieren dinamitar este lado ‘exótico’ ligado a los estereotipos que tenemos sobre América Latina, quieren hacer explotar las fronteras entre los géneros, hay una voluntad de no ser presos de una ‘mitología latinoamericana’, lo que hace que la literatura mexicana se acerque hoy más a la literatura universal”, reflexiona Noiville.
Aunque invitados a participar, no asistirán por problemas de salud José Emilio Pacheco, Sergio Pitol, Vicente Leñero ni Fernando del Paso. Juan Villoro tampoco acudirá ya que tenía programado un viaje a Japón. Pero la obra de todos ellos estará presente.
Entre los beneficios inmediatos de ser invitados al Salón del Libro de París se encuentra la producción de traducciones, además de que en los tres años inmediatos la literatura invitada obtiene nuevas ediciones en Francia, cuya industria editorial lanza entre 40 mil y 45 mil novedades al año, plantea Ollé-Laprune.
“A lo largo del salón se van generando contratos, ventas de derechos; al conocerse entre editoriales, se genera una comunicación trasatlántica con los ojos puestos en nuestra literatura, temas y novedades”, asegura Mónica González Dillon, directora de promoción editorial y fomento a la lectura de la Dirección General de Publicaciones del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.
En el pabellón de México, titulado “Mosaico de diversidad” y montado sobre un área de mil metros cuadrados del Parc des Expositions de la Porte de Versailles, se exhibirán 3.183 títulos de 73 editoriales. “El reto es lograr vender en un mercado complicado y competitivo, pero consideramos que la industria editorial tiene las tablas y la casta para hacerlo”, agrega González Dillon.
Fuente: FCE