El camino
Abre la mirada
agudiza los oídos
alárgate
expande tus voces
aún no descifras
qué
devuelve
Cuerpo alquímico
repartieron la desigualdad
y a cada una
tocó
el deseo
canto
de palabras vedadas
mujer orante
atrapada
en la mirada del otro
Desde tiempos de hogueras
saben de olores y visiones
pálpitos
que habitan
las de siempre
decodifican
nubes, ríos
el fuego.
Ellas
somos nosotras
en el epicentro del corazón
donde reina
lo innombrable
Sumergidas en el río
elevamos las manos
balanceamos la pelvis
cantamos los rezos
lo verde
tejió su propia historia
las piedras
testigos
y como luces
camufladas por el viento
viajamos hacia ella
rodeándola
intermediando con lo eterno
hoy
desde el abismo
de aguas profundas
vuelves
limpia, vaporosa
alma en recorrido
A la orilla del río
o de estas calles
viendo lo que el viento oculta
no olvidan el poder que las asiste
aunque pierdan sus ojos
y su piel
sea atadura de huesos
lobas del tiempo
acuden al ceremonial de la vida
de la muerte
descifran signos
y se deslastran
Eran savia amarga
sus manos
invocaron las aguas
Estamos aquí como la primera vez
Inmemorial
Olvidé pliegos del tiempo
tuve
otras vestiduras
fui tormenta, almizcle
amé y tal vez...
hoy vuelvo
para ser
quantum purificado