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WikipediaUna reflexión
Mientras buscaba sobre el rescate de Ingrid Betancourt

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Hace algún tiempo me puse a investigar sobre quién era Ingrid Betancourt. Las primeras cosas las supe gracias a los noticieros, luego mediante el Google anoté ese nombre; en la primera página de los resultados encontrados que arrojaba el buscador estaba la Wikipedia; me sentí algo sorprendido de que esa enciclopedia ya poseyera en sus páginas un nombre tan recientemente actual como lo es el de Ingrid Betancourt.

No es nada inusual decir que siempre he tenido cierta fascinación por ese titán virtual que es nada más y nada menos que “una enciclopedia libre y políglota basada en la colaboración de sus contribuyentes por medio de la tecnología wiki. Gracias a esta tecnología, cualquier persona con acceso a Internet puede modificar la gran mayoría de los artículos a través de un navegador web”. Todo esto ocurre en la era de la comunicación, en la que cada vez más parece comunicarse sino más información y conocimientos. Algunos pronosticadores hablaron de que lo único que quedará entre los hombres no serán ni las guerras ni el dinero, sino solamente el conocimiento.

Las enciclopedias justamente se han caracterizado desde el inicio por su gran caudal de conocimientos, dirigidos a personas de un tiempo determinado. Por supuesto que las enciclopedias contienen algo totalmente racional, ergo perfectible, por lo que, expirado un tiempo x, estos elementos del saber pasan a ser lo que se dice “piezas de museo”. En el sentido clásico de la palabra, una enciclopedia es una suerte de resumida biblioteca portátil. Borges tal vez podría haberse referido a ésta como una imitación del mundo. Pero la Wikipedia tiene un aditamento extra: su rápida y constante actualización. La Wikipedia es una enciclopedia en tiempo real.

Ese hipotético pensamiento borgeano es enriquecido por esa constante actualización, a la vez impersonal y en varios idiomas. De alguna manera la Wikipedia nos muestra una realidad no solamente enciclopédica sino también sorprendentemente dinámica, tal como es “la actualidad”. Esta enciclopedia virtual no sólo es más democrática y de más fácil uso y adquisición que el resto, sino que se actualiza permanentemente, por esto es que puede llevar a prescindir de las enciclopedias que circulan por allí.

Pero la historia de esta innovación proveniente de la Wikipedia tiene sus antecedentes en la historia de Johan Heinrich Zedler, librero de Leipzig que, en el siglo 18, concibió el Universal Lexicon, para encontrarse con la oposición de casi todos los libreros y editores de la ciudad. Temían que la obra fuese tan completa que hiciese innecesarios los otros libros. El Universal Lexicon fue la primera enciclopedia en incluir a personas vivas.

Hoy día, el Internet provee conocimiento de fácil acceso, como también de una enciclopedia presentada en 250 idiomas; este es un desafío para las demás fuentes de información. Por otra parte esta enciclopedia es acéfala, ya que no requiere de un director ni de una editorial, por lo que una enciclopedia en este formato es realmente libre. Ciertamente el campo del conocimiento se ha acelerado considerablemente en los diez últimos años. Es como que el conocimiento “especialmente enciclopédico” ha empezado a incursionar en lo actual, en un terreno tan imprevisible como cambiante, en que las modificaciones de los datos serán más frecuentes, como nunca antes en la historia del conocimiento humano.