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Poetas internacionales visitan cárceles de Costa Rica
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La poesía llegó a diversas cárceles de Costa Rica de la mano de poetas internacionales, en el marco del XVIII Festival Internacional de Lírica de Costa Rica, evento que se desarrolló en diferentes regiones del país centroamericano entre el 8 y el 18 de mayo.

El poeta italiano Tomasso Pieragnolo y los costarricenses Pedro Antillón y Norberto Salinas acudieron al centro penitenciario de Buen Pastor, en San José, donde residen mujeres privadas de libertad, en su mayoría, por el delito de tráfico de drogas. Pieragnolo, que se confesó “un enamorado de Costa Rica”, dedicó unos versos a su madre con los que elogió la figura de la mujer.

Algunas reclusas aprovecharon el contacto con los artistas para compartir sus propios versos, compuestos durante su tiempo en prisión, y que giran en torno de los problemas diarios de las mujeres. “Soy mujer, yo no soy humana”, fueron las primeras palabras que declamó Hannia Rivera, una de las reclusas que se animaron a leer sus obras en público. “Cuando quiero decir algo a alguien lo plasmo en el papel”, dijo Rivera, quien empezó a escribir poemas a los quince años y afirmó que la mayoría de sus escritos están dedicados a su hijo y a su marido.

Por su parte, el poeta Pedro Antillón dijo que para él la poesía “es un juego de palabras para crear belleza y decir la verdad”, y agregó que la tarea de los poetas es “explicar lo que otros no pueden, pues son la voz de los que no tienen voz”.

“Esto, al lado de vuestra belleza, es basura”, afirmó el joven poeta costarricense, mientras destrozaba un popular diario local, en el que aparecía una atractiva mujer en ropa interior, pues para Antillón la belleza no es lo que aparece en los medios de comunicación, sino lo que uno se encuentra en el día a día.

Norberto Salinas, uno de los poetas más reconocidos del país centroamericano, leyó su composición “Mónica”, un poema dedicado a su hija, el ser “que todo lo descubre” y que es “la parte buena” del escritor.

Fuente: EFE