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Festival de Granada pide más apoyo para el futuro
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Wole Soyinka califica de “líder ridículo” al papa Benedicto XVI, mientras que Gioconda Belli destaca el “hermanamiento” entre la Granada española y la nicaragüense.

“Necesitamos un mayor apoyo institucional para mantener el nivel de la programación de este año”, comentó este domingo 17 de mayo Fernando Valverde, director del Festival Internacional de Poesía de Granada (FIP), que se realizó en la ciudad española entre el lunes 11 y el sábado 16.

“Sentimos cierto agravio comparativo respecto a otros festivales, porque con un presupuesto diez veces inferior logramos un programa con el mismo número de premios Nobel y actuaciones musicales de gran nivel, como la de Suzanne Vega”, insistió Valverde. “No tenemos personal y tampoco una oficina fija desde la que organizar el FIP, y si no contamos con más apoyos institucionales tendremos que rebajar las expectativas que ha despertado”.

“Suplimos con un enorme esfuerzo humano, dejando nuestros trabajos y pidiendo ayudas voluntarias esas necesidades mínimas de un festival”, añadió. Denunció que el FIP no ha recibido el mismo trato que se da a otros festivales, “pero los ciudadanos y las instituciones sabrán si quieren pagar diez veces más por un acto de un premio Nobel en Granada”.

El VI Festival Internacional de Poesía de Granada reunió en torno a las lecturas poéticas a un total de 9.500 personas, que llenaron todos los actos. Según informaron los organizadores, ninguna de las lecturas celebradas en la capital recibió una afluencia de público inferior a las doscientas cincuenta personas.

Los poetas mostraron continuamente su sorpresa porque están acostumbrados a que sean cincuenta personas las que acudan a los recitales más exitosos en el resto de Europa, explicaron los directores del festival, Daniel Rodríguez Moya y Fernando Valverde.

El acto con mayor afluencia de público fue el concierto de la cantante estadounidense Suzanne Vega, celebrado el 14 de mayo en el Parque García Lorca, en un concierto íntimo en el que la artista neoyorquina repasó sus mayores éxitos. A la lectura del premio Nobel de literatura, el nigeriano Wole Soyinka, acudieron cerca de 600 personas, cifra similar a la que alcanzó la clausura, protagonizada por la nicaragüense Gioconda Belli. Por su parte, el FIP Infantil, que se continúa celebrando a lo largo de esta semana, ha congregado a 1.500 niños de primaria.

Durante su intervención, Soyinka, el primer africano en ganar el premio Nobel de Literatura, censuró varios aspectos de la Iglesia Católica y calificó al papa Benedicto XVI de ser un “líder ridículo” por haber mostrado su oposición al uso del preservativo para evitar la propagación del sida en África. “Este tipo de cosas lo que hacen es aportarle un poco de gracia a los asuntos más serios”.

El escritor africado señaló, además, que África “ha pasado del colonialismo a la dictadura” y ha instado a los escritores a “movilizar a las masas” y recordar así a los políticos que “no eludan su responsabilidad”. En África, indica, la población ha tenido que “volver a luchar contra personas que son déspotas, pero que han nacido en África, por lo que no es una tiranía impuesta desde fuera”.

La inmigración, según Soyinka, es una “consecuencia de la globalización” y se trata de un problema “económico y humanitario”. Indicó que la solución se basa en “decisiones bilaterales” y pidió la inversión de los países de origen de la inmigración para fomentar trabajo y creación de empleo.

Amenazado de muerte en su país natal por su apoyo a Salman Rushdie y las críticas al ayatolá Jomeini, Soyinka se exilió en París en 1994. “Ahora hay un dictador que quiere tener entre sus méritos disparar a un premio Nobel de Literatura, pero no le voy a dar ese placer”, señaló.

En el acto de clausura del FIP, la poeta y novelista nicaragüense Gioconda Belli dio un recital en la Huerta de San Vicente, oportunidad que aprovechó para repasar más de treinta años de su obra.

En una conversación previa con los medios de comunicación, la poeta y narradora nicaragüense insistió en el carácter comprometido de su literatura. “Mis obras están escritas desde el compromiso político y ético, y continúo en esa línea”, señaló. La escritora dijo que en estos momentos está pasando “un tiempo sabático en lo que se refiere a la narrativa, porque siempre escribo poesía, que es algo que no abandono”.

La autora de El infinito en la palma de la mano señaló que uno de los mejores elogios que le han hecho como escritora es calificarla como “la Walt Whitman, pero en versión tropical”.

Belli, quien participó desde el año 1970 en la lucha contra la dictadura de Anastasio Somoza, como miembro del Frente Sandinista, fue muy dura con el régimen de Daniel Ortega, un dirigente del sandinismo histórico. Se manifestó contraria a “un régimen personalista, que está llevando al país por unos derroteros de los que me quiero desvincular”.

En otro momento advirtió de que “la gente está empezando a tener miedo a hablar en Nicaragua, donde existe la censura y prácticamente se impone un régimen totalitario”. Belli insistió en sus críticas a Daniel Ortega, de quien dijo que se había alejado de los motivos que le llevaron al sandinismo y a la lucha contra Somoza.

Destacó el hermanamiento del FIP con el que se celebra en la Granada nicaragüense, “porque son espacios que sirven de intercambio poético entre las dos Granadas y de foto de encuentro para conocer las diferentes poesías”.

Fuentes: EFEIdeal